viernes, 14 de junio de 2013

Capítulo 83

Estaba nerviosa. (Y demasiado) Ya estaba todo hecho, solo restaba esperar un par de horas, lo cual era una verdadera tortura para mí, sobre todo por lo que escondía. 

Tomi era mi cómplice, junto con Valen y mamá.

Paula- Amor… ¿Cómo te gustaría que sea nuestro casamiento?
Pedro- Mmm… Por civil, los dos solos acá… Con Tomi, tú vieja y tú hermana. Después, si una fiesta con todos, cuando nos casemos por Iglesia… Pero ahora me gustaría eso, íntimo, solo para nosotros.

Y esa conversación, esas palabras, eran lo único que necesitaba para saber que mi regalo era perfecto.

Faltaban exactamente tres horas para su cumpleaños, y yo tocaba timbre en su casa.
Tomi ya estaba en la mía, en mi mano llevaba una bandeja con comida casera, que acababa de hacer.

Paula- ¿Usted pidió comida señor? (Él rio y me dio un beso) ¿Podremos cenar juntos?
Pedro- Eso no lo tenes ni que preguntar… Y ahora entiendo porque te lo llevaste a Tomi.
Paula- (Reí) Sos lento amor eh. ¿Ponemos la mesa? Porque se enfría.

Lavé todo y fui a buscarlo, él estaba en el balcón… Algo. ¿Nostálgico? Lo abracé por la espalda y deposité un beso en su nuca.

Paula- ¿Estás bien amor?
Pedro- Sí…
Paula- ¿Seguro?
Pedro- Sí amor.
Paula- Mmm… Permitime no creerte… Y contame que pasa, porque a la medianoche te necesito bien.
Pedro- Solo pensaba en mi mamá, pero estoy bien, de verdad. (Besó mi mano) ¿Falta mucho para las doce?
Paula- ¿La ansiosa no era yo?
Pedro- Me estás contagiando. (Reímos)
Paula- Un rato, que espero que pase rápido… Porque me estoy mordiendo la lengua para no decirte nada. (Volvimos a reír y me di vuelta para darle un beso) ¿Queres un café? Digo, para matar el tiempo.
Pedro- Dale… Te ayudo.

El café se terminó y ya casi eran las doce… Estaba nerviosa y ansiosa. Mala combinación, pésima diría yo.

Paula- Que alguien apure el tiempo.
Pedro- No sé si tener miedo ya…
Paula- No, miedo no… Te lo juro. (Él sonrió) Igual, creo, que no es lo que vos pensas… Nunca me hubiese animado a averiguarlo sola, y además, te prometí que todo lo íbamos a hacer juntos. (Lo besé) Es otra cosa, que viene encadenada a algo que hiciste vos… (Yo estaba reposada sobre él, pero ahora me incorporé a la situación, eran las doce menos un minuto… Estábamos enfrentados y tome su mano, lo besé y dije, acariciando su nariz) Feliz cumple mi amor… (Volví a besarlo y aunque por dentro temblaba, besé toda su cara, él solo sonreía) Feliz cumple, feliz cumple.
Pedro- Gracias mi amor. (Y ahora fue él quien me besó)
Paula- (Suspiré) No llego a tu nivel de romanticismo, posta que no… (Reímos) Pero bueno, tuve una idea ese amanecer en el arroyo y tengo un regalo para vos, que es para los dos… Vos me regalaste el anillo que también es algo de los dos. ¿O no? (Él asintió con su cabeza y yo busqué en mi bolsillo un sobre, el cual le entregué) Bueno, esto también es algo de los dos… (Esperé a que lo abra, expectante, nerviosa, pero feliz… Él, después de leerlo, levantó la vista y me sonrió, para besarme, haciendo que caiga en el sillón, quedando sobre mí, yo lo tomé sus mejillas para profundizar aquel beso y luego, pregunté) ¿Te gustó? No me dijiste nada…
Pedro- (Sonrió) No te das una idea de lo que te amo Paula… (Sonreí) Y me encantó, me encanta saber que en menos de veinticuatro horas sos mi mujer. (Nos sonreímos)
Paula- Te amo mi amor…  (Lo besé) Y, sinceramente, tenía un poquito de miedo…
Pedro- ¿Miedo?
Paula- Es que estoy un poco loca… Es ya… Ya.
Pedro- Tú locura me enamora. (Sonreí) Me encanta mi amor, de verdad… Quiero ser tú marido y que vos seas mi esposa, ahora, ya.
Paula- En doce horas lo vamos a ser. (Y ambos sonreímos, algo emocionados) Te amo…
Pedro- Te amo. (Nos besamos y dijo a mí oído) ¿Puedo tener el placer de hacer el amor por última vez con mi novia?
Paula- (Reí) Perdón si no te deje tener despedida de soltero… (Volvimos a reír) Y por supuesto… Pero… ¿Podemos ir al cuarto? Tengo un poco de frío acá. (Él se levantó, sin decir nada y me tomó en sus brazos, como una princesa… Y así me llevó al cuarto, dejándome caer suavemente en la cama)

Un rato más tarde, estábamos los dos tapados hasta la nariz en la cama, enfrentados…

Paula- ¿En serio no estoy muy loca? ¿Ni te sentís presionado, no?
Pedro- Sh… (Posó su dedo índice en mi boca) Es el mejor regalo del mundo. (Sonreí y lo besé) Igualmente, loca estás. No lo vamos a negar. (Reímos)
Paula- Si era al revés te mataba…
Pedro- ¿Por qué?
Paula- Porque estuve semanas buscando que ponerme.
Pedro- (Rio) Sos hermosa, como estés. Y yo… sinceramente, no sé qué voy a ponerme.
Paula- (Reí) Puedo ayudarte a armar tú look si queres…
Pedro- Me encantaría, pero mañana… Ahora descansemos un rato que tenemos que madrugar.
Paula- Igualmente ya tengo todo acá, y a Tomi ya te lo dejan hecho un principito allá.
Pedro- Tenías a todos de cómplices eh.
Paula- Y no sabes lo que me costó no decirte nada.
Pedro- (Sonrió) Sos muy linda… (Acarició mi mejilla) Te amo Pau.
Paula- Te amo Pepe. (Nos acercamos para darnos un beso y él me abrazó contra su pecho)
Pedro- Descansa futura esposa.
Paula- (Sonreí) Vos también futuro esposo.

Era una locura, sí… Pero la mejor de mi vida.

Al día siguiente me desperté antes que él, para prepararle el desayuno y despertarlo para desayunar juntos en la cama.

Paula- (Besé su cuello hasta que él reaccionó) Buenos días, feliz cumple señor… (Volví a besar su cuello) Acá estamos, su futura señora y el desayuno esperándolo para arrancar un día, que, creo, va a ser especial… No tenemos demasiado tiempo, y te necesito lucido porque estoy muy nerviosa. (Él rio y abrió sus ojos) No te rías.
Pedro- Buen día mi amor… Gracias por el desayuno, pero no estés nerviosa, que nadie te va a matar.
Paula- Vos, de amor… (Lo besé)
Pedro- Sos una ternura… (Me besó)

-

Rápidamente para Pedro, y eternamente para Paula y su ansiedad, el día había llegado… Para muchos era un trámite, pero para ellos no, para ellos significaba darle un valor más allá del suyo propio, más allá del que sentían, al inmenso amor que los unía.

Casarse significaba aceptarse, aceptarse para siempre. Aceptar que ahora estaban juntos para siempre y no solo de palabra, aceptar que ya no eran uno, sino que son dos… Aceptar que iban a respetarse, cuidarse y amarse. Aceptar que son dos personas distintas que a partir de allí crecerían juntos.

Aceptar que se conocían, de punta a punta, aceptar que se conocían en todos sus estados, en todos sus aspectos. Aceptar que se conocían completos el uno al otro, aceptar que aceptaban todo eso del otro.

Aceptar que son dos personas unidas que se complementan, que se hacen bien, que se sostienen el uno al otro, que se necesitan, que se aman. Para siempre.

Aceptar pasar cada segundo de su vida juntos, amándose y respetándose.

jueves, 13 de junio de 2013

Capítulo 82

El viento chocaba contra mi cara y despeinaba mi pelo, mis manos se encargaban de arrancar el pasto del suelo y mi mente estaba dirigida al horizonte.

Como si fuera una película, mi cabeza comenzó a reproducir mi vida, mi vida entera, desde el primer segundo que recordaba hasta ese preciso instante… Sí que había sido todo complicado. (Demasiado para mi gusto), recompilarlo todo, en cierto modo, me había shockeado…

Mi viejo un golpeador, mi enfermedad, mis intentos de suicido, dejarlo a Pedro, haberme cortado, enterarme de que quizás no pueda tener hijos… Pfff… ¿Me faltaba algo? (Y eso que esto era solo un resumen)

Nunca voy a saber cómo fue que pasó todo eso, o en realidad, lo que nunca voy a entender es cómo fue que pasé todo eso y hoy sigo acá… Como puedo, un poco averiada, pero acá.

Mi corazón se rompió, y más de una vez… Más de una vez no soporté ese dolor y quise abandonar todo, pero ahí estuvo él, siempre estuvo él.

Pedro, quien con una mirada era capaz de desconectarme del mundo, quien con un abrazo era capaz de aliviar un poco mi dolor, quien con un beso me sanaba, quien me hacía sonreír. Pase lo que pase.

Yo siempre insisto con que el amor significa mi vida, y lo confirmé el día que él llegó a mi vida, yo estaba muerta, muerta en vida, y él, y nadie más que él, me devolvió las ganas de vivir. Amándome.

Tenía grabadas a fuego cada una de las veces que él me salvó, que fueron y son, prácticamente, todos los días que pasamos juntos. Todavía no entiendo cómo fue que lo deje, y menos que menos, cómo fue que sobreviví tanto tiempo alejada de él y de su amor.

Pero, como decía, tengo guardadas en lo más profundo de mí cada cosa que viví con él, y el anillo que llevaba puesto en mi dedo anular izquierdo era un simple resumen de todo aquello, para mí no era solo un simple anillo, era la prueba física de nuestra promesa, la de estar juntos para siempre. De acá a la eternidad. Y de nuestra otra promesa, la de ser felices. Ser felices juntos, amándonos.

Igualmente, sentía que algo nos faltaba, y ese algo era una personita procreándose en mi cuerpo, siendo fruto de nuestro amor… Suspiré al pensarlo y una lágrima se me escapó, pero a la vez sonreí. Imaginarlo me pone la piel de gallina, me moviliza de pies a cabeza.

Creo que era el momento de ser feliz, que ahora sí me tocaba serlo… Que la vida ya había puesto demasiadas pruebas en mi camino y deseaba desde lo más profundo de mí que, esta vez, no exista ninguna piedra… Y lo creía verdaderamente, en estos días mi cabeza había hecho un click y tenía una esperanza que nunca había sentido.

Pero, al fin y al cabo, no puedo acelerar nada, natural o no.

El cielo me inspiró y tuve una idea, necesitaba sorprender a Pedro así como él me había sorprendido a mí, y teniendo en cuenta que él cumplía años en un mes, ya sabía cómo sorprenderlo.

Me emocioné al imaginar aquel momento, porque lo imagine, de principio a fin… Y fue verdaderamente hermoso.


Sacándome de mis pensamientos en menos de un instante sentí la mano de alguien sobre mi hombro, era Pedro.

Pedro- ¿Qué haces despierta?
Paula- Mmm… Pensaba.
Pedro- ¿Solo pensabas?
Paula- Te juro que sí. Solo se me escapó una lagrimita. (Él besó mi mejilla y se sentó a mi lado, le compartí la manta)
Pedro- ¿Y se puede saber en qué pensabas?
Paula- Es un poco complicado resumirlo…
Pedro- Mmm… No me chamuyes.
Paula- No te chamuyo… Fue como que se me reprodujo toda mi vida en segundos, mi familia, vos, mi enfermedad. Todo… Nunca lo había visto como un todo, y ¿Sabes que todavía no entiendo como pase tantas? (Suspiré) Pensaba en todas las veces que habías estado conmigo, en cómo me devolviste las ganas de vivir, en cómo trajiste a mi vida el significado del amor… (Lo besé) Y pensaba, en que este anillo es la representación de nuestra promesa de amarnos para toda la eternidad y de ser felices juntos… Y, también, pensaba en que sería hermoso que existiera en mí otra prueba, más genuina… Más pura, más real. Y ¿Por qué no? ¿Por qué no la vida una vez me va a dar una buena sin complicaciones? No me preguntes por qué ni cómo, pero nació en mí una esperanza que no sabía que existía, pero es muy fuerte.
Pedro- La esperanza existe por algo mi amor… (Me besó) Y no sabes lo bien que me hace saber que de a poco te cambia la cabeza. (Yo sonreí) Y… Me matas de amor. (Volvió a besarme) Toda tú vida voy a estar para darle significado al amor.
Paula- Te amo Pepe, muchísimo.
Pedro- Te amo mi amor… (Y unimos nuestros labios en un beso de esos que parecían despegarme del suelo, que me hacían volar. Terminamos fundidos en un abrazo, en uno de esos que no solo unían nuestros cuerpos, si no también, nuestros corazones. Diciéndonos ‘Te amo’ incansables veces)

Pedro- ¿Dormiste algo amor?
Paula- No…
Pedro- Veni entonces… Así descansas un ratito.
Paula- Pero no tengo sueño.
Pedro- Dale… Ahora te hago unos mimitos y vas a ver cómo te dormís.
Paula- Son como una droga. (Reímos y volvimos a la carpa, donde, efectivamente me dormí mientras él jugaba con mi pelo)

-

Con Tomi nos fuimos a jugar afuera, para no despertar a Pau… Pero, en vez de jugar, terminamos tirados en el pasto, charlando.

Pedro- Hijo…
Tomás- ¿Qué pa?
Pedro- ¿Vos lo que le dijiste ayer a Pau lo queres de verdad? ¿Estás muy seguro?
Tomás- Sí papi.
Pedro- (Sonreí) ¿Te gustaría que formemos una familia con ella?
Tomás- Obvio papá, yo la amo.
Pedro- (Volví a sonreír) Entonces veni que te cuento un secreto… (Él se acercó a mí y le dije al oído) Nos vamos a casar, y después de eso… Seguramente tengas un hermanito. (Y su sonrisa al escucharme fue todo, no necesitaba nada más. Lo abracé contra mi pecho, lo más fuerte que pude) Te amo mucho hijo, mucho.
Tomás- Yo también te amo papá.

Al rato, vi a Pau asomarse por la carpa y sonreí. Le hice señas para que venga, y así lo hizo. Se acostó a nuestro lado y apoyó su cabeza a un lado de mi pecho. Los abrazaba a ambos y así me sentía pleno. Con los dos amores de mi vida junto a mí…

Salimos a caminar, los tres, a la orilla del arroyo, y luego almorzamos.

Por la tarde, Tomi jugo al aire libre y Pau y yo nos la pasamos haciendo nada en particular, pero juntos.

Era hora de volver, y esa noche, ya en casa…

Paula- Fue muy lindo de verdad, pero la contractura que tengo ahora te la regalo.
Pedro- (Reí) Veni… (Dije haciendo que se siente en la cama, y yo me arrodillé detrás de ella, comenzando a hacerle masajes) Relaja los músculos sino, no sirve…
Paula- Bueno doctor Alfonso. (Dijo riendo)
Pedro- No me burles que te dormís contracturada eh.
Paula- Me gusta molestarte… (Rio) Sabes que tus masajitos me hacen muy bien.
Pedro- ¿Muy?
Paula- Muy muy… (Reímos y besé su mejilla, para continuar con mis masajes)

miércoles, 12 de junio de 2013

Capítulo 81

Me desperté cuando sentí que él bajó la sabana hasta mi cintura, yo estaba boca abajo y abrazaba la almohada. Recorrió con besos toda mi espalda desnuda, luego mi cuello y corrió el pelo de mi cara. Yo sonreí.

Pedro- Buen día amor.
Paula- Buen día… (Dije abriendo mis ojos) No sabes lo lindo que es despertarse así. (Acarició mi espalda de punta a punta con su dedo y me estremecí) Me volves loca. Sabelo.
Pedro- Me gusta hacerlo.
Paula- (Sonreí) ¿Qué hora es?
Pedro- Las diez.
Paula- Entonces para la moto porque tengo que dar clases a las once y media.
Pedro- Es que sos irresistible mi amor.
Paula- Mmm… Me podes ayudar a bañarme si queres. (Dije sintiendo mis mejillas arder)
Pedro- Me encantaría señorita tomate. (Reímos)
Paula- No me burles.
Pedro- No, no te burlo… Es que me das mucha ternura. (Sonreí y él me besó)

Caminé rumbo al estudio y después de dar la clase pasé por el supermercado, para variar, escaseaba la comida en la casa de Pepe.

Pedro- Amor… (Gritó desde el cuarto)
Paula- ¿Qué?
Pedro- Nada, que vengas. Te extrañé.
Paula- (Sonreí y corrí hacía él) Sos tan tierno. (Lo besé, tomándolo por sus mejillas. Él me aferró a su cuerpo tomándome por la cintura)
Pedro- Te extrañé en serio.
Paula- Aiaiaiai… (Dije y volví a besarlo) ¿Y Tomi?
Pedro- Tenemos una sorpresa para vos con Tomi, está en su cuarto.
Paula- ¿Sorpresa? Como me tenes con la ansiedad eh.
Pedro- Sh, no se queje señorita, y venga conmigo.

Fuimos al cuarto de Tomi y él estaba en medio de bolsos, bolsas de dormir y una carpa.

Pedro- Nos vamos de campamento los tres juntos. (Dijo abrazándome por la espalda)
Paula- ¿En serio?
Tomás- ¡Sí!
Paula- Están locos.
Pedro- ¿Qué? ¿No te gusta la idea? Vamos a un camping, es seguro.
Paula- Me encanta… Solo que me da un poco de nostalgia, pero me encanta. De verdad.
Pedro- (Besó mi mejilla) ¿Segura?
Paula- Sí mi amor.

Estábamos en el auto de Pepe, rumbo a aquel camping, el cual estaba bastante alejado de la ciudad. 

La radio sonaba, Tomi dormía, Pepe y yo tomábamos mate. (Beneficios de que la familia de Pepe esté allá y nos mande yerba)

Pedro- ¿Puedo preguntar por qué la nostalgia?
Paula- Porque cuando todavía éramos una familia, o algo así, íbamos a un camping con mis viejos, y algunas veces con Valen de bebe… (Suspiré) Pero la primera vez que los escuché pelear fue ahí, en ese lugar, y desde esa vez nunca quise volver a un lugar así, me acuerdo de estar en la carpa con Valen que lloraba por los gritos, y yo intentando contenerla, llorando también, se decían cosas muy feas… Y bueno, por eso. (Volví a suspirar) Pero esta vez va a ser distinta.
Pedro- (Posó su mano en mi pierna y me miró, sonrió y yo le sonreí) Te lo prometo.

Armar la carpa fue más complicado de lo que creíamos, pero lo logramos, dejamos el bolso allí, junto con las bolsas de dormir, Tomi y Pepe se fueron con una pelota de futbol y yo luego de sacarle algunas fotos me tire un rato en el pasto, a llenarme de paz. El lugar era hermoso.

Preparé unos sándwiches para cenar, ya que habíamos traído una heladera con fiambre para ello, y después de comer, estábamos los tres adentro de la carpa, por suerte no a oscuras, el camping estaba bien iluminado. Pepe y yo enfrentados, con nuestras piernas estiradas, y Tomi acostado, con su cabeza sobre mi falda.

Tomás- Pau… (Tocó mi panza) ¿Cuándo va a haber un hermanito mío acá? Ya me aburrí de estar solo. (Pude ver que Pepe sonrió, y me contagió la sonrisa a mí)
Paula- ¿En serio te gustaría tener un hermanito?
Tomás- Sí Pau, para jugar, y para cuidarlo… Porque voy a ser su hermano mayor.
Pedro- Dentro de poco vas a tener un hermanito Tomi…
Paula- (Acaricié el pelo de Tomi y él quitó la mano de mi panza) ¿Lo vas a cuidar mucho?
Tomás- Muchísimo. (Sonreí y mis ojos se llenaron de lágrimas de tan solo imaginarlo, y por todo lo que es implicaba. Baje mi mirada, intentando disimularlo pero, Pedro me conocía demasiado, acarició mi pierna y yo le sonreí)
Pedro- No llores… (Me dijo moviendo sus labios)
Paula- Te amo. (Respondí del mismo modo y él hizo un corazón con sus manos, sonreí y le tiré un besito, él hizo que lo agarraba y posó esa mano en su corazón. No puedo amarlo tanto)

Tomi se quedó dormido y con cuidado de no despertarlo lo metimos dentro de la bolsa de dormir, y luego lo tapamos con una manta.

Pepe me invitó a salir un rato de la carpa, y eso hicimos. Él estaba sentado contra un árbol y yo sobre sus piernas, con las mías estiradas y mi espalda reposada sobre su pecho.

Él posó sus manos en mi panza y yo quise sacarlas, pero él no me dejó.

Pedro- Tenemos que cumplirle el deseo a Tomi mi amor…
Paula- Y a nosotros. (Suspiré) Pero… Ahora no hacen falta tus manos ahí.
Pedro- Pero algún día sí.
Paula- Pero ahora no, me hace mal Pepe.
Pedro- Mi intención no es hacerte mal, y lo sabes… (Besó mi mejilla y ahora me abrazó por mi panza, quitando sus manos de allí) Pero tampoco da que llores cada vez que tocamos el tema.
Paula- Soy muy sensible, no puedo controlarlo.
Pedro- Tenes que aprender a controlarlo mi amor.
Paula- Perdón si soy muy llorona.
Pedro- No me tenes que pedir perdón tonta, te digo que aprendas a controlarlo por vos, vas  a estar mejor.

Yo suspiré y me acomodé sobre él, apoyado ahora mi cara en su pecho. Él me abrazó por la cintura y yo suspiré, otra vez, cerrando mis ojos.

Pedro- Te amo mucho. ¿Sabes? Así, como sos…
Paula- Yo también te amo, con locura. (Sentí que besó mi cabeza y después de un rato de estar allí comenzó a hacer frío, asique entramos a la carpa, dispuestos a dormir, pero no lo lograba hacer sin que me abrace) Amor… (Dije susurrando)
Pedro- ¿Qué pasa Pau?
Paula- No puedo dormir sin sentirte al lado mío.
Pedro- Ai, no podes ser más linda… (Sonreí) Veni… (Yo me acerqué a él, arrastrándome, lo cual provocó una risa en ambos)
Paula- Bueno, no me acordaba de lo que era estar hecha una morcilla acá adentro. (Volvimos a reír y él me besó)
Pedro- Morcilla, veni para acá… (Dijo acercándome más a él, mientras yo reía. Me abrazó haciendo cucharita y acarició con su nariz mi nuca, luego me besó. Yo cerré mis ojos, con una sonrisa) ¿Mejor?
Paula- Mucho mejor… Qué descanses mi amor.
Pedro- Vos también bonita. (Besó mi nuca por última vez) Te amo.
Paula- Te amo.

Intenté dormirme, juro que lo intenté… Pero, sinceramente no podía.

Con cuidado, salí de la carpa, envuelta en una manta, ya que hacía frío y caía rocío, y me senté frente al arroyo que había en el lugar.

Estaba amaneciendo, y mi mente no dejaba de reflexionar.


martes, 11 de junio de 2013

Capítulo 80

Valen- ¡Feliz cumple hermosa! (Dijo abrazándome, y yo también la abracé)
Paula- Gracias Valen. (Besé su mejilla)
Valen- (Me abrazó más fuerte) Tengo algo para vos…
Paula- ¿Qué cosa? (Pregunté separándome un poco de ella) Mira que ya lloré demasiado anoche con el regalo de Pepe.
Valen- ¿Qué te regalo?
Paula- (Sonreí y mostré mi anillo) Soy la futura señora de Alfonso.
Valen- ¿Vos me estás jodiendo?
Paula- Mmm… No.
Valen- Te brillan los ojitos Pau, me encanta. Te felicito, de verdad.
Paula- Gracias hermanita. (Volvimos a abrazarnos) Y te aviso que vos sos mi testigo.
Valen- ¿En serio?
Paula- Por supuesto hermosa.
Valen- (Se separó un poco de mí) Te quiero tanto.
Paula- Tanto como yo a vos no creo. (Sonreímos)
Valen- Me encanta verte feliz hermanita, en serio.
Paula- Gracias hermosa. (Besé su mejilla)
Valen- Mmm… Mi regalo no sé si es tan importante y tan lindo, pero veni, dale. (La seguí y nos dirigimos hacia su cuarto)
Paula- Sabes que soy ansiosa, dale.
Valen- Sos terrible, no ansiosa. (Reí y ella buscó una caja debajo de su cama, y me la dio)
Paula- ¿Qué es esto Valen?
Valen- Hay muchas cosas adentro, mirala. Ah, y feliz cumple. (Besó mi mejilla)
Paula- Gracias… (Dije sentándome en su cama y ella lo hizo frente a mí) A ver… (Abrí la caja y con lo primero que me encontré fue con un cuadrito lleno de fotos nuestras, desde que éramos dos piojas)
Valen- Estamos un toque viejas. ¿No?
Paula- Éramos unas niñas. Mira lo que eran mis cachetes… (Dije riendo, pero con un resto de melancolía, si no hubiese sido por esa maldita enfermedad, quizás seguiría siendo cachetona)
Valen- Seguís siendo hermosa.
Paula- (Sonreí y dije) Este cuadrito va a tener un lugar privilegiado, lo prometo. (Besé su mejilla y continué mirando la caja, una carta que antes de abrirla me advirtió)
Valen- Eso se lee después, me da vergüenza. (Reí y la deje a un lado, continué, un cd) Y eso se escucha después, es la primera canción que grabe, nadie la escucho… La grabé acá en casa, no sé, escuchala.
Paula- ¿Y la ensayamos con Pepe para que vos cantes en vivo?
Valen- Mmm… Digamos que era mi idea.
Paula- ¿Me hablas en serio?
Valen- Sí, aunque me muera… Es un miedo que algún día voy a tener que superar.
Paula- ¡Ai, me encanta! (Lo deje a un lado, dentro de la caja también había chocolates, golosinas, unas pulseras y el último regalo que me quebró) ¿Y esto Valen?
Valen- No me llores, no te lo regale con esa intención… Es que simplemente quería tener el honor de hacerle el primer regalo a ese bebe que algún día vas a llevar adentro tuyo y que va a ser mi sobrino… (Quise hablar y no me dejo) Y no me lo discutas, va a ser así. Estoy muy segura. (Sonreí y deje caer una lágrima) No llores tonta. Es un regalo lindo.
Paula- Y bastante fuerte.
Valen- ¿Qué? No me digas que me salió mal, lo hice de buena fe, te lo juro.
Paula- (Sonreí) Es hermoso Valen, solo que me pegó un poquito. (La abracé)
Valen- Pero no quiero que llores.
Paula- No lloro, lo prometo. (Besé su mejilla) Te amo Valentina, muchísimo.
Valen- Y yo a vos hermanita.

Después de almorzar junto con mi hermana, se fue a su clase de canto…

Antes de sentarme a mirar un poco de tele llegó mamá, quién me abrazó.

Eugenia- Feliz cumple hija.
Paula- Gracias mami. (Dije abrazándola también)
Eugenia- (Se separó un poco de mí) No puedo creer lo grande que estás mi amor.
Paula- Tampoco me digas así ma. (Reímos)
Eugenia- Te lo digo porque todavía te creo mi bebe.
Paula- (Sonreí) Bueno, tu bebe tiene algo para contarte.
Eugenia- ¿Qué? No me pongas ansiosa.
Paula- (Reí) Somos tan iguales mami… (Hice una pausa) Pepe me propuso casamiento, a la media noche… Mira… (Le mostré mi anillo, con una sonrisa)
Eugenia- (Sonrió) Ai hija… Qué hermoso…
Paula- Me parece que voy a dejar de ser tu bebe. (Reímos)
Eugenia- No te das una idea de lo feliz que me pone que me cuentes esto… Te lo mereces tanto Pau, tanto… Pasaste tantas, y sufriste tanto, por todo, y por este amor tan enorme que se tienen, qué que te haya propuesto casamiento me llena el alma de felicidad. Te mereces ser feliz mi amor, y estoy segura de que al lado de Pedro lo vas a ser.
Paula-  Es mi complemento perfecto, de eso no tengo dudas. (Sonreí y mamá volvió a abrazarme)


Tomamos mates con mamá y se fue a trabajar… El ‘festejo’ de mi cumple iba por cuotas, ya que ahora habían llegado Pepe y Tomi.

Tomás- ¡Feliz cumple Pau! (Dijo haciendo que yo lo alce para poder abrazarme)
Paula- Gracias bonito. (Besé su mejilla y Pepe me dio un beso) Vengan, pasen que estoy solita.

Entramos los tres y Tomi me dio un regalo, una remerita que sinceramente me había encantado. Pedro me conocía, y de eso no había dudas.

Paula- No hacía falta otro regalo amor, el de anoche fue suficiente para este y todos los cumpleaños de mi vida.
Pedro- (Sonrió) Es un placer mimarte, y además, Tomi quería regalarte algo. (Y ahora quien sonrió fui yo, él me besó) Necesito decirte algo que me encanta…
Paula- ¿Qué cosa?
Pedro- Que estas sonriendo, y que te brillan los ojitos.
Paula- (Sonreí, tímida. Muerta de amor) Vos hiciste que eso pase mi amor. (Lo besé)
Pedro- Es el comienzo de mi promesa.
Paula- (Lo abracé por el cuello) No te das una idea de lo muchísimo que te amo mi amor. (Dije y comencé  a besar toda su cara, hasta terminar en su boca)
Pedro- (Me abrazó por la cintura, acercándome a él) Te amo mi amor, y amo verte con una sonrisa. (Me besó y yo lo abracé)
Paula- Gracias.
Pedro- Nada que agradecer, créeme que hice lo que sentía. (Sonreí y me separé de él para poder besarlo)
Paula- No sabes lo bien que me hace saberlo. (Lo besé) Amo saber que soy tu futura esposa, que soy tu mujer, que soy tu amor. Amo amarte Pedro Alfonso.
Pedro- (Besó mi nariz) Amo que compartamos la vida juntos mi amor. (Me besó) Te amo… (Sonreímos y nos besamos)
Paula- Basta, no quiero llorar de nuevo. (Reímos) ¿Podemos ir a dormir a tú casa? Por favor… No puedo dormir separada de vos hoy, y en realidad, nunca puedo.
Pedro- (Sonrió) No tenes ni que preguntarlo. Lo voy a llamar a Tomi.

Zai vino con Santi y su marido a cenar, a la casa de Pepe y cuando ya estábamos solos…

Paula- Gracias… (Dije abrazándolo por la espalda, ya que él miraba por la ventana) Fue el cumple más lindo de mi vida, y sin duda, inolvidable. (Besé su nuca) ¿Sabes que todos mis cumples que pasamos separados imaginaba que me venías a buscar de sorpresa? (Reí) Estaba un poco loca…
Pedro- Sos loca. (Besó mi mano) ¿Te soy sincero? Pensé en hacerlo. (Reímos)
Paula- Gracias, de verdad.
Pedro- Basta de agradecer, vas a gastar la palabra.
Paula- (Reí) Sos un tarado.
Pedro- (Hizo que lo suelte y se dio vuelta) ¿Yo tarado? (Preguntó y comenzó a hacerme cosquillas)
Paula- No Pedro, no. (Dije caminando hacia atrás, pero caí en la cama, él lo hizo sobre mí y siguió haciéndome cosquillas) No, dale… (Dije muriendo de risa)
Pedro- Bancatela nena.
Paula- Amor, dale… Basta. (Dije intentando zafarme de él, quien dejo de hacerme cosquillas y se dejó caer sobre mí, besándome) Amor, pesas…
Pedro- No puedo hacer nada, no vale. (Reímos y lo besé)
Paula- Hay algo que no te impediría…
Pedro- No me tientes.
Paula- Te tiento… (Dije besando su cuello, y él, sin esperar demasiado comenzó a quitar mi remera)

lunes, 10 de junio de 2013

Capítulo 79

Pedro- Veni… (Tomé su mano e hice que nos levantáramos del sillón)
Paula- ¿Qué pasa?
Pedro- Quiero que bailemos un rato… Como personas normales. (Reímos) Un lento.
Paula- No podes ser tan romántico Pepe.
Pedro- Mmm… Sí, puedo. (Sonreí y me besó, me acerqué a ponerle play a una canción… La tomé por la cintura, y ella me abrazó por el cuello. Unimos nuestros cuerpos y ella posó sus manos en mi nuca, jugando con mi pelo)

El tiempo es hoy, tenes que entender, que ayer ya paso y mañana no fue, en mi corazón te espera un rincón, en donde crecer en paz sin temor.
Y que cada día, mirando las estrellas hagamos la promesa de ser siempre uno los dos.
Solo quiero verte reír, solo quiero hacerte feliz, solo quiero darte mi amor, todo mi amor, quédate hoy, quédate aquí.
El tiempo es hoy, empieza a sentir, el rayo de sol que esta frente a ti, olvida el dolor, mi mano está aquí, respira en amor, comienza a vivir, a vivir’

Comenzamos a bailar, moviéndonos de un lado hacia el otro. Abrazados. Unidos.
Pude notar que ella con cada palabra de la canción se emocionaba, y sabía que iba a ser así, porque no hay canción que describa mejor todo lo que siento por ella. Solo quiero verla reír, solo quiero hacerla feliz.
Cada vez la abrazaba más fuerte y ella, fiel a su extrema sensibilidad, ya tenía húmedas sus mejillas.

Pedro- (Me separé, tan solo un poco, de ella y la besé) Te juro que no hay mejor canción para dedicarte, para cantarte… Quiero que recuerdes cada palabra, como si hubiese salido de mi corazón, porque no son nada más ni nada menos que todo lo que siento. Son un perfecto resumen de todo lo que te digo siempre, y cuando la escuché no podía dejar de pensar en vos… En tú risa, tú sonrisa, en que quiero hacerte feliz. Como te prometí hoy frente a la luna. (Ella sonrió) Quiero que sepas, que entiendas, y que siempre tengas presente que siempre voy a estar para vos, siempre, pase lo que pase. Que nunca te voy a soltar la mano. Y que nunca, pero nunca, nunca te olvides de que te amo con todo lo que soy. (Sequé suavemente sus lágrimas y ella se quedó muda, yo sonreí)
Paula- Te juro que tanta demostración de amo me derrite, me desarma y no sé cómo devolverla… Es imposible encontrar las palabras para explicarte cuando te amo, nadie las inventó. Es imposible dimensionarte lo que sos para mí, sos mi amor, mi paz, mi lugar, mi refugio, sos la mano que siempre me sostiene, que nunca me deja caer. Sos quien me salvó del eterno dolor, sos quien me salva, todos los días de eso, porque como dice la canción, el rayo de sol está frente a mí, y ese rayito sos vos, y siempre lo fuiste, hasta cuando nos separaba un océano. Te bancaste todas al lado mío, absolutamente todas, y más de una vez me pregunté que hubiese sido de mí si vos no aparecías en mi vida, y la respuesta es siempre la misma, no estaría acá. Y sé que es literal… Me diste y me das tanto, que temo nunca poder devolvértelo mi amor. Gracias, desde el alma, sabes perfectamente que hoy sigo de pie por, para y con vos, porque sos el que me impulsa a levantarme todos los días, y a sonreír, al menos un poco, porque mi mayor deseo es ser feliz a tú lado, y con nuestra propia familia. Es lo único que quiero, y sé que va a costar, que ya cuesta… Pero muy en el fondo de mí sé que eso va a suceder. (Sonreímos y acá debo admitir que yo también soy demasiado sensible y ya estaba llorando, pero a la vez nervioso, por saber lo que venía después) Te amo con mi vida, con el alma, con el corazón… Los cuales están completamente en tus manos, porque sé que los vas a cuidar más que nadie. (Y yo no pude responder nada, tan solo la besé, intentando demostrar en aquel beso lo muchísimo que la amaba)
Pedro- Vos te haces la no sé cómo responderte y me terminas matando mi amor… (Reímos y nos besamos) Toda la vida voy a estar con vos, es una promesa eterna e infinita.
Paula- ¿Puedo prometerte lo mismo? (Él asintió con su cabeza) Promesa. (Me besó) Te amo mi amor, muchísimo.
Pedro- Te amo mi vida. (Volvimos a besarnos) Y feliz cumple.
Paula- (Sonrió) Gracias mi amor. (Me besó) Estás haciendo que empiece más feliz que nunca.
Pedro- (Sonreí) Y eso que todavía no te dije nada de todo lo que tengo para decirte…
Paula- Mmm… Dale, porque ya no aguanto.
Pedro- Bueno… Pero teneme paciencia porque me estoy muriendo de nervios. (Y eso era real, mis manos transpiraban y sentía mis piernas temblar)
Paula- Me das un poquito de miedo. (Reímos y suspiré, metí la mano en mi bolsillo y sus ojitos se veían ilusionados, ansiosos, por algo que creo, presentía)
Pedro- A ver… ¿Cómo empiezo?
Paula- Por no poner demasiado preámbulo, por favor. No juegues con mi ansiedad, puede ser peligroso.
Pedro- Pero divertido.
Paula- No seas malo. (Dijo haciendo puchero, sonreí y la besé)
Pedro- Bueno, lo sabes… Porque te lo dije recién, pero te lo repito. (Suspiré) Quiero pasar el resto de mi vida con vos, a tú lado, de tú mano. Quiero que estemos unidos para siempre, y por eso, quiero y necesito hacerte una pregunta. (Noté que sus manos comenzaron a temblar, como las mías, y sonreí) No tiembles porque me guardo el regalo y la pregunta eh. (Ella rio y yo le sonreí. Agarré la cajita que tenía en mi bolsillo y la abrí frente a ella, quité el anillo de allí y la deje nuevamente en mi bolsillo, tomé su mano izquierda y ella estaba llorando otra vez, yo a punto de hacerlo) Mi amor… ¿Te queres casar conmigo? (Y pocas veces en mi vida la había visto sonreír tan sinceramente, sonrisa que me contagió)
Paula- Sí mi amor… No hay nada que quieras más en el mundo que vivir unida a vos. (Nos sonreímos y puse el anillo en su dedo anular, luego besé su mano y no soportábamos más sin unir nuestros labios, la atraje a mí por la cintura, y ella me abrazó por el cuello) Te amo Pedro.
Pedro- Te amo hermosa. (Volvimos a sonreír y unimos nuestros labios en un beso que fue infinito) Deja de llorar, hey.
Paula- (Rio) Lloro de felicidad.
Pedro- Sí… ¿Estás feliz?
Paula- Muy. Te juro que no me lo esperaba ni ahí.
Pedro- Pero…. ¿Te gustó?
Paula- ¿En serio me preguntas? (Reímos y nos besamos) Igual admito que me da un poco de vértigo…
Pedro- A mí también, y ni te cuento proponértelo.
Paula- (Sonrió) ¿Vos pensabas que te iba a decir que no? ¿Estás loquito?
Pedro- No, sinceramente me tenía fe. (Reímos) Pero igual, me daba nervios.
Paula- Sos tan lindo. (Me besó) Te amo futuro esposo.
Pedro- Aiaiai, te amo futura esposa. (Nos sonreímos y volvimos a besarnos)
Paula- Te amo, te amo, te amo, te amo, te amo.
Pedro- Te amo mi amor. (La besé) Y muy feliz cumple. (Ella sonrió y volví a besarla)

Había pasado un rato (El cual pasó besándonos y nada más que besándonos).

Comíamos helado en el sillón, y ella no dejaba de mirar su anillo.

Paula- Es muy lindo mi amor.
Pedro- ¿Te gusta en serio?
Paula- Muy en serio, igual me gusta mucho más lo que significa. (Sonreímos)
-

Deje el helado y me senté sobre sus piernas, necesitaba sentirlo cerca. Besarlo, mimarlo. Tocarlo.

Paula- No lo puedo creer… (Lo besé) Sos lo más lindo del mundo mi amor.
Pedro- Vos sos la más hermosa. Créeme que me ganas. (Sonreí, no podía ser tan tierno. Corrió un mechón de pelo de mi cara y me abrazó por la cintura)
Paula- No puedo soltarte, te juro.
Pedro- No me sueltes, no me molesta, es más, me encanta. (Sonreí y lo besé)
Paula- Es la mejor manera de pasar mi cumple, y mi vida…. Con vos.
Pedro- Toda la vida. (Tocó mi anillo) Es una promesa. (Sonreí y lo besé) Para toda la vida.
Paula- Y para la eternidad. (Nos sonreímos y nos besamos) Te amo.
Pedro- Te amo. (Volvimos a besarnos y así, sin separar nuestros labios, fuimos hasta el cuarto. En donde cayó sobre mí, hundiéndose con besos en mi cuello… Yo acaricié su espalda por debajo de su remera, hasta quitársela)
Paula- Gracias por ser mi otra mitad. Mi complemento.
Pedro- (Sonrió) Es un placer serlo… Y también que vos lo seas para mí.

Hacer el amor con él y quedarme dormida en sus brazos estaba catalogada como la sensación más hermosa del universo.

‘L
os acordes como el viento suenan por casualidad. No hay una razón,  cuando un extraño sentimiento se transforma en la verdad. 
Me acaricias con tus ojos, desde que te conozco ya nada es igual. 
¿Cómo decirte te quiero? Algo tan distinto, algo tan real. 
Se dice amor, cuando todo es presentir, cuando se desnuda el alma, cuando no quedan palabras por decir; Se dice amor, cuando el tiempo nos engaña. Cuando la felicidad, es la libertad, se dice amor….’


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subo muuuy a las apuradas, sepan que estoy llegando tarde a danza, pero les quería dejar el cap porque si no, no subía hasta tarde... Reconozco que me encanta como quedo, espero que les guste ;)

domingo, 9 de junio de 2013

Capítulo 78

Me desperté, llorando, en medio de la noche. Volver a soñarlo o a delirarlo. ¿Quién sabe?
Me sentía volando de fiebre, otra vez.
Me acomodé a su lado y noté que él acarició mi espalda.

Paula- ¿Te desperté? Perdón.
Pedro- Estoy despierto hace un ratito… Te estabas moviendo mucho.
Paula- Entonces sí te desperté. Perdón Pepe.
Pedro- No importa… ¿Por qué lloras?
Paula- Nada, deja. (Dije posando mi mano en su pecho, y cerrando los ojos a la vez)
Pedro- Deja nada.
Paula- (Tosí, me sentía mal en serio) Me siento mal en serio amor.
Pedro- No solo corporalmente. Y no me mientas.
Paula- Quiero dormir… Solo soñé, o deliré o no sé qué mierda lo que vos ya imaginas. Pero me siento muy mal y necesito dormir, en serio.
Pedro- Bueno, está bien… Pero mañana hablamos.
Paula- Mmm… Bueno. (Suspiré) Perdón por despertarte. Seguí descansando.
Pedro- Te amo.
Paula- Te amo. (Besó mi frente y nos quedamos dormidos)

Me desperté y Pedro ya no estaba, busqué mi celular y le envíe un mensaje:

‘Amor, estás en casa?’

Y a los segundos él entró al cuarto.

Pedro- Acá estoy vaguita.
Paula- No me digas vaguita, me siento mal.
Pedro- En un rato viene el médico, ya lo llamé.
Paula- Igual no es solo por eso que me siento mal.
Pedro- Mmm… Creo que entiendo. (Yo reí por mi obviedad y abrí la cama, para que se acueste a mí lado, y así lo hizo. Yo, sin decir nada, me acomodé sobre su pecho y suspiré, aferrándome a él. Besó mi frente, mientras me abrazaba)
Paula- Cuando era chiquita, además de los dolores horribles de panza, me pasaban estas cosas, deliraba que mi papá estaba conmigo, después que vos volvías a buscarme…  Y cuando me daba cuenta que no era realidad me largaba a llorar como una nena, que era… Pero ahora ya no lo soy, hace mucho que no lo soy. (Dije intentando contener mis lágrimas)
Pedro- Pero hace bien llorar, no importa la edad que tengas.
Paula- Me cansé de llorar, y me da pánico que esto vuelva a pasarme.
Pedro- (Sentí que me abrazó más fuerte, y eso fue todo lo suficiente para que yo termine de quebrarme) Sh… Tranquila.
Paula- Es que… Nunca se termina nada. Es horrible.
Pedro- No pienses así amor.
Paula- No puedo pensar de otro modo Pepe, te juro que no puedo. Pensé que terminando con mi enfermedad todo se iba a terminar, y no solo que no se terminó, nada, sino que también vuelven las cosas del pasado. Y no lo puedo soportar. Te juro que ya no puedo… (Suspiré) Intento ponerle buena onda, positividad… Pero que me pasen estas cosas, otra vez, me desarman.
Pedro- Algún día se va a terminar todo, te lo prometo.
Paula- ¿Cuándo? Porque nunca pasa.
Pedro- Ojala lo supiera… (Besó mi cabeza y yo me aferré lo más que pude a él. Suspiré y cerré mis ojos, intentando que me contagie su paz. Sentí que él comenzó a acariciar mi pelo y sonreí, solo un poco)
Paula- No soy capaz de encontrar las palabras para expresarte lo muchísimo que te amo.
Pedro- Sos tan hermosa… Yo te amo hasta la luna, ida y vuelta, en caracol.
Paula- (Reí) Sos un tarado.
Pedro- Pero te hice reír.
Paula- Sos lo más lindo del mundo. Gracias.
Pedro- No tenes que agradecer, y lo sabes.

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Un par de semanas después, era el cumpleaños de Paula y necesitaba sorprenderla… La última vez que pase un cumpleaños con ella le regalé la llave de mi departamento, pero esta vez, ya la tenía (Y además, no daba repetir el regalo) Asique, me la iba a jugar con algo mucho más importante que una llave.

Valen, siempre sumamente copada, se haría cargo del enano esa noche (La previa al cumpleaños de mi novia) asique tendríamos la noche solos.

‘Ponete más linda de lo que sos que esta noche hay sorpresa… Te amo’

‘Ai Pedro, vos y tus sorpresas me ponen muy ansiosa, lo sabes! Te amo más’


Reí al leer su respuesta y comencé a preparar todo para aquella noche. Nada podría salir librado al azar… Soy muy meticuloso, sobre todo con cosas importantes como esta.

Estaba nervioso, y por primera vez me cambié de ropa varias veces. (Ya parezco una mina) 

Tomás- Papá… ¿Por qué me voy a lo de Pau?
Pedro- A lo de Pau, pero sin Pau, con Valen.
Tomás- ¿Pero por qué?
Pedro- Porque tengo que darle una sorpresa a Pau, porque mañana es su cumple.
Tomás- ¿Qué sorpresa?
Pedro- ¿Me prometes que no vas a decir nada?
Tomás- Sí. (Sonreí y le conté, en secreto)

Lo llevé a Tomi a la casa de Pau, y ella salió conmigo.

Pedro- ¿Por qué sos tan hermosa?
Paula- (Sonrió y la hice dar una vueltita) Vos no te quedas atrás eh. (Sonreímos y nos besamos)
Pedro- (Tomé su mano y entrelace mis dedos con los suyos) Pensaba ir directamente a casa, pero… ¿No queres salir a caminar un rato antes? La noche está hermosa.
Paula- Mmm… ¿Eso quiere decir que falta mucho para la sorpresa?
Pedro- Sí, ansiosa. (Reímos)
Paula- (Besó mi mejilla) Vamos, dale.

Salimos del edificio y nos dirigimos a caminar por la ciudad. Abrazados.
Frenamos en una plaza, y ella apoyó su cara en mi pecho, ambos mirando el cielo. Besé su frente y ella sonrió…

Paula- Me llenas de paz… De amor.
Pedro- Nos llenamos, mutuamente. (Nos abrazamos más fuerte) Te quiero prometer algo mi amor, con la luna como testigo.
Paula- (Me miró y sonrió) Sos muy tierno. (Se separó un poco de mí y me besó) ¿Qué me queres prometer? (Preguntó sonriendo)
Pedro- Ya te lo prometí el último cumpleaños tuyo que pasamos juntos, pero digamos que todo lo que pasó me complicó el cumplimiento de la promesa… (La besé) Quiero prometerte un lindo año, con sonrisas, con paz, con amor… Con felicidad. Quiero que seas feliz, quiero ser feliz. Quiero que seamos felices, juntos… Y deseo desde lo más profundo de mi corazón que algún día seamos más de dos… O de tres. (Ella sonrió) Te amo con todo mi alma mi amor.
Paula- No me va alcanzar la vida para agradecerte tanto mi amor… (Me besó) Te amo, con mi vida. Con todo lo que soy. Te amo. (Nos besamos, por un largo rato y nos abrazamos)

El viento comenzó a soplar algo fuerte y el fresquito a hacerse presente, asique decidimos volver.

Cenamos, una picada que había preparado más temprano y ambos estábamos en el sillón, yo en una punta de él, ella en la otra, con sus piernas sobre las mías.

Pedro- Deja de mirar todo, la sorpresa está escondida. Y muy bien.
Paula- No vale esto Pedro. (Dijo riendo y yo también reí)
Pedro- No podes ser tan ansiosa mi amor.
Paula- Sí, puedo. (Volvimos a reír)
Pedro- Aguanta un rato más…
Paula- Ufa. (Dijo haciendo puchero y reí, me acerqué a ella y la besé)

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Hola, hola.... Como ya dije, se acerca el final, y prometo compensar toda la felicidad que falto hasta ahora, jaja, los dejo hasta mañana pensando que puede ser la sorpresa ;O

sábado, 8 de junio de 2013

Capítulo 77

Volvía de dar una clase, en casa (de Pedro en realidad) no había nadie, asique me bañé y me tiré a dormir un rato más, digamos que la noche anterior había sido complicada, y además me sentía mal.

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Llegué a casa y creí que Pau no había llegado aún, pero al verla durmiendo en mi cama noté que me había equivocado.
Sonreí al verla, amaba verla dormir. Me quité las zapatillas y la campera, para con cuidado de no interrumpir su sueño acostarme a su lado y correr un mechón de pelo que atravesaba su cara.

Paula- Pepe…
Pedro- Soy yo… Seguí durmiendo, perdón si te desperté, pero es que me encanta verte dormir. (Ella sonrió y yo besé su frente) ¿Te sentís bien?
Paula- No…
Pedro- Me parece que tenes fiebre.
Paula- Puede ser, volví de la clase sintiéndome mal. (Dijo y tosió)
Pedro- Voy a buscar el termómetro y un ibuprofeno. (Me fui, y volví lo más rápido que pude) ¿Por qué no te metes en la cama? ¿No tenes frío?
Paula- Sí, bastante.
Pedro- (Deje las cosas sobre la mesita de luz y la ayudé a abrir la cama, para después taparla y besar otra vez su frente) Estás hirviendo amor. (Saqué el termómetro del estuche y se lo di, ella lo puso en su axila y se acomodó, cerrando sus ojos) No te me duermas que tenes que tomar esto eh. (Ella sonrió)
Paula- Se me parte la cabeza. Me duele el cuello, me siento mal.
Pedro- Sh… Espera a que te tome la fiebre y descansas un ratito, y si queres te hago masajitos.
Paula- Por favor. (Besé su mejilla y unos segundos después el termómetro arrojó unos casi 39° de fiebre) ¿Cuánto tengo?
Pedro- Casi 39… Olvidate de salir de la cama hoy.
Paula- Pero…
Pedro- Pero nada, no se mueve de acá hoy. ¿Entendió?
Paula- Te amo…
Pedro- Sabes que yo a vos también… (La besé) Tomate esto, dale. (La ayudé a sentarse y ella se tomó el ibuprofeno) Para, no te acuestes… (Dije y me senté detrás de ella, comenzando a masajear su espalda y su cuello) Estás toda contracturada amor.
Paula- Ya sé, me desperté así… No sé qué onda. Espero no estar somatizando nada.
Pedro- (Suspiré) ¿Somatizando qué amor?
Paula- ¿En serio me lo preguntas? (Preguntó acomodándose sobre mí)
Pedro- (La rodee con mis brazos, dejando inconscientemente mis manos sobre su panza, ella enojada las corrió) Ai, perdón… No lo hice a propósito. Solo quería abrazarte.
Paula- (Suspiró) Abrazame así… (Dijo y dio media vuelta, quedando acostada sobre mi pecho, quebrándose. La abracé más fuerte)
Pedro- Hey… No llores. (Besé su cabeza) ¿Qué dijimos?
Paula- Emmm… No sé, me duele la cabeza, no puedo pensar. (Dijo graciosa, y reímos) En serio Pepe… Dejame llorar un poco, lo necesito.
Pedro- No me gusta que llores mi amor.
Paula- ¿No te acostumbraste ya?
Pedro- No, nunca hay que acostumbrarse al dolor.
Paula- Tenes razón… (Suspiró y besó mi pecho) ¿Puedo dormir un rato acá?
Pedro- Siempre amor.
Paula- Gracias.
Pedro- Te amo.
Paula- Te amo.

La mimé hasta que se durmió, y me quedé dormida con ella, hasta que sonó la alarma para ir a buscar a Tomi…

Paula- Amor…
Pedro- Me voy a buscar a Tomi y vuelvo. ¿Te sentís un poco mejor?
Paula- No, me da vueltas todo.
Pedro- Quedate acá entonces, no te levantes. Me apuro, prometo.
Paula- (Sonrió) Gracias… Me encanta que me cuides así.
Pedro- Siempre. (La besé) No te levantes eh.
Paula- No, no tengo ni fuerzas. (Besé su frente) ¿Me traes algún caramelo o pastilla para la garganta?
Pedro- Te compro algo… Vos seguí descansando que te va a hacer bien.

Más tarde, Pau volaba de fiebre…

Paula- (Quien lloraba) No aguanto más, necesito que me baje la fiebre…
Pedro- Hey, tranquila, es solo fiebre.
Paula- No Pedro, no es solo fiebre. Es que en breve empiezo a delirar, y ya sé con lo que voy a delirar, y cuando caiga en la realidad me va a hacer mierda. Y ya me pasó, cuando estábamos separados. Es horrible.
Pedro- (Me senté a su lado, y la abracé por el costado) Tranquila mi amor. ¿No queres ducharte así te baja un poco? En un ratito podes volver a tomar el ibuprofeno.
Paula- No tengo fuerzas para mantenerme parada, me siento muy mareada.
Pedro- Mmm… ¿Si te pongo pañitos en la frente?
Paula- Si no te jode.
Pedro- ¿Cómo me va a joder tonta? Eso sí, lo hago si dejas de llorar. (Ella sonrió) Tranqui, en serio. Voy a buscar las cosas así te los hago. (Me fui y llené una olla con agua bien fría y la llené de cúbitos, luego busqué una toalla y volví al cuarto) A ver señorita… Mire que soy un enfermero muy bueno eh, y le prometo que no le va a doler. (Ella rio y yo me senté a su lado) Eso sí, está muy frío.
Paula- Ufa…
Pedro- ¿Ufa? ¿Ufa?
Paula- ¡Ufa! (Reímos y posé la toalla en su frente) La puta madre, está frío en serio. (Él rio) No es gracioso.
Pedro- ¿Queres que te baje la fiebre o no?
Paula- Sí.
Pedro- Entonces no se aceptan quejas.
Paula- Bueno… (Dijo haciendo puchero y reí, volví a mojar la toalla y volví a apoyarla en su frente)
Pedro- Toda pachuchita e indefensa me podes. Y si te pones una remera mía ni te cuento.
Paula- (Sonrió) Igualmente así mucho no puedo hacer.
Pedro- Con verte dormir me conformo.
Paula- Sos muy tierno… (Acarició mi mejilla) Buscame una remera tuya. (Sonreí y busqué una, ella se sentó) Date vuelta.
Pedro- Paula…
Paula- Date vuelta o no me la pongo… (Me di vuelta y cuando amagó a quitársela, volví a mirarla) Y no espíes, tramposo.
Pedro- Es que sos muy linda.
Paula- Pero estoy pachuchita, como decís vos.
Pedro- Solo quiero mirarte. ¿No puedo?
Paula- Me da pudor.
Pedro- (Reí) Me das tanta ternura mi amor.
Paula- Te das vuelta, o no me pongo la remera.
Pedro- Okei, okei… (Me di vuelta y disimuladamente la espié)
Paula- No tomo venganza solamente porque no me siento bien, sabelo. (Dijo y yo reí, ella volvió a acomodarse en la cama) Sos mi enfermero, no mi novio.
Pedro- Ah no señorita. Un título no quita otro eh. (Reímos y volví a poner la toalla helada en su frente, y así estuve un ratito, hasta que el agua ya no estaba demasiado fría y la deje en el suelo, y le lleve un ibuprofeno… Estaba a su lado, ella intentaba dormirse, pero de un momento al otro no podía parar de toser, yo le alcancé el vaso de agua y acaricié su espalda, ya que se había sentado) Tranquila…
Paula- No es mi culpa Pepe. (Volvió a tomar un poco de agua)
Pedro- Ya lo sé. (Besé su hombro y agarré su vaso, para dejarlo en la mesita de luz) ¿Mejor?
Paula- Sí… (Volvió a acostarse)
Pedro- Seguís hirviendo amor. ¿No queres que llame a un médico?
Paula- Mientras no tenga que moverme de la cama, lo que quieras.
Pedro- Vaguita.
Paula- Me siento mal tarado.
Pedro- Ya lo sé, te jodo tonta. Ahora llamo a alguno a domicilio.
Paula- Gracias.


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Se vienen cosas lindas, prometo, prometo ;)