viernes, 7 de junio de 2013

Capítulo 76

Pedro- (Se acercó a la cocina y Valen se escondió, con su cara en mi pecho, yo la abracé… Pedro miro con cara extrañada y yo negué con mi cabeza) ¿Qué pasa Valen? (Preguntó posando su mano en la espalda de mi hermana)
Valen- Me muero de vergüenza… 
Pedro- Valen, soy Pedro... Mira, los pañales no llegue a cambiártelos… (Reímos) Pero soy el mismo de siempre, al mismo que con ocho añitos le fuiste a pedir que arregle las cosas con tú hermana. (Sonreí) No tengas vergüenza…
Paula- Yo sé que es difícil, pero créeme que con Pepe no tenes que tener vergüenza, nadie me contuvo tanto como él. (Ella se separó un poco de mí)
Pedro- Tranquila… Nadie te va a juzgar acá.
Paula- ¿Queres tomar un poco de agua? (Ella asintió con su cabeza y yo me dirigí a la heladera, a servirle un poco de agua. Pepe la abrazó y yo sonreí)
Pedro- Tranqui Valen.
Valen- Venia bien, no lo había hecho más…
Paula- Pero las recaídas existen Valen. No te condenes tanto. (Posé mi mano en la espalda de Valen y apoyé mi mentón en su hombro)
Valen- Es un infierno.
Paula- Lo sé mi amor, lo sé. Pero tranquilizate, estar así no te sirve de nada. En serio.
Valen- Necesito que me pare la cabeza.
Paula- ¿Queres un té así después descansas?
Valen- Deja, me voy para casa.
Pedro- No señorita, usted se queda acá.
Valen- ¿Estás seguro Pepe?
Pedro- Obvio Valen, sabes que sos bienvenida cuando quieras.
Paula- Escuchalo, porque si no a mí no me cree. (Valen se separó de Pepe, y tomó un poco de agua, momento en el que Tomi vino a la cocina) Enano. ¿Qué haces despierto?
Tomás- Me desperté, hacen mucho ruido.
Pedro- Bueno, bueno… Perdón oído biónico. (Reímos y él sin decir nada se acercó a Valen y tomó su mano)
Tomás- ¿Por qué lloras Valen?
Valen- (Suspiró) Es algo difícil de explicar Tomi.
Tomás- ¡Ufa! Nunca me explican nada. (Todos reímos y Valen lo alzó, para poder darle un abrazo) No llores. (Valen sonrió)
Pedro- Valen se queda a dormir. ¿Puede dormir con vos?
Tomás- Obvio. En mi cama, conmigo.
Valen- Me voy a casar con tú hijo Pedro. (Todos reímos y ella besó su mejilla)

Esa madrugada, me desperté al baño y cuando salí escuché ruidos en la cocina, me acerqué allí y Valen estaba sentada en un rincón, en el suelo, llorando.

Paula- Soy yo Valen, no te asustes. (Dije y me senté a su lado, a oscuras) Me veo tan reflejada en vos Valen… Tan. (Suspiré) Yo también lloraba sola y a oscuras en la madrugada.
Valen- Me siento horrible Pau.
Paula- (La abracé por el costado, y ella terminó acostándose en el suelo, con su cabeza sobre mis piernas. Corrí el pelo de su cara) Sé cómo te sentís, y es horrible. Queres dormir por días para que la mente te pare, para dejar de hacerte mierda. ¿O no?
Valen- Sí…
Paula- Dormir no va a solucionar nada. Solo amigarte con vos misma Valen. ¿Hubo algo que haya desembocado que vos vomites otra vez?
Valen- Twitter.
Paula- ¿Qué viste?
Valen- Chicos de mi curso, y chicas, bardeándome, diciendo gorda, fea, nerd.
Paula- (Suspiré) No te tiene que importar lo que te dicen.
Valen- ¿Y cómo hago que no me importe?
Paula- Estando segura de lo que sos.
Valen- No puedo Pau.
Paula- Sí que podes…
Valen- No…
Paula- Sí… Sos hermosa Valen, por fuera… Pero por sobre todo por dentro, sos una personita hermosa, llena de luz, de amor, de cosas lindas. No tenes que dejarte llevar por lo que te dicen los demás.
Valen- Eso lo ves solo vos.
Paula- ¿Solo yo? ¿Solo yo soy parte de tú vida?
Valen- Emmm… No.
Paula- Estoy segura de que todos los que te conocen vemos eso en vos. No solo yo.
Valen- Pero yo no.
Paula- Aprende a valorarte.
Valen- ¿Y eso cómo se hace?
Paula- Yo aprendí a hacerlo con la psicología… Tenes que animarte a ir, te va a hacer muy bien.
Valen- (Se sentó y me abrazó, yo también la abracé) Quiero despertarme de esta pesadilla.
Paula- No estás sola mi amor… Yo te voy a ayudar. Te lo prometo.
Valen- Te amo Pau. Gracias.
Paula- Yo también te amo chiquitita, y no tenes nada que agradecer.
Valen- No me digas chiquitita.
Paula- (Reí) Siempre vas a ser mi chiquitita. Acostumbrate. (Ella sonrió)
Valen- Sos lo mejor que me pudo haber pasado. Y así, con vos… Sí me siento tu chiquitita.
Paula- Lo sos… (Me separé un poco de ella) Y siempre lo vas a ser, siempre… Siempre va a existir este abrazo para vos, algo para decirte o una buena dosis de cosquillas. Sabes todo lo que te amo, y todo lo que sos para mí. No es necesario que te lo recuerde. ¿O sí? (Ella volvió a abrazarme) Así como vos siempre me ayudaste a mí y me diste fuerza para seguir, a pesar de ser una nena que no entendía ni sabía nada, quiero ser eso mismo para vos. (La abracé más fuerte)
Valen- Lo sos, siempre lo fuiste… Soy quien soy gracias a vos Pau…  Mira, no es que no ame a mamá, pero vos siendo una nena te hiciste cargo de mí de la mejor manera que pudiste, y créeme que fue la mejor manera. Me pongo en tú lugar y no sé cómo hiciste… (Se separó, tan solo un poco de mí) Gracias, de verdad.
Paula- (Sonreí) Nada que agradecer… Tuvimos una vida complicada, las dos… Pero sé que fue por algo, algún día le vamos a encontrar un por qué. Y sabes que, a pesar de no haber tenido la vida de todas las chicas, agradezco que eso haya sido así, agradezco haber dejado de salir por cuidarte, porque te juro que fue mucho más lindo que todo. Lo haría millones de veces más.
Valen- Sos de oro Paula. (Nos abrazamos muy fuerte) Y en serio que sin vos no sería nada.
Paula- Yo sin vos tampoco hermosa. Te amo, muchísimo, siempre, siempre juntas.
Valen- Siempre juntas. Es una promesa.
Paula- Promesa. (Besé su mejilla)
Valen- Y yo también te amo, mucho.

Pedro- (Un par de minutos más tarde) Permiso…
Paula- Pepe… (Me separé de Valen) ¿Te despertamos? Perdón.
Pedro- Me desperté porque me di vuelta y no te encontré.
Paula- (Sonreí) Ahora me encontraste.
Pedro- Y con Valen, me había olvidado que estaba acá… Estoy muy dormido. (Reímos) Perdón si las interrumpí, pero no sé por qué se me hizo que ibas a estar llorando sola en algún lugar.
Paula- Milagrosamente no soy yo la de las lágrimas. (Valen y yo nos levantamos del suelo)
Pedro- Escucho… (Dijo acercándose a nosotras, para abrazar a Valen) Estoy muy dormido, pero créeme que sé lo que son los abrazos de madrugada. (Reímos)
Paula- Me estás haciendo quedar muy mal Pedro.
Valen- (Rio) Paula, déjate de joder, que durante seis años fui yo la de los abrazos de madrugada. (Reímos y me uní al abrazo)

Valen se quedó durmiendo en el sillón, para no despertar a Tomi y Pepe y yo fuimos al cuarto.

Pedro- Venga señorita. (Dijo abriendo la cama, ya acostado. Yo sonreí y me acosté a su lado, y sin pedir permiso me acomodé sobre su pecho, él me tapó y me abrazó) Por favor, no te maquines y descansa que es tarde.
Paula- (Suspiré) Ya no me debes soportar más.
Pedro- Deja de pensar esas cosas, por favor… No es así, lo sabes. Te lo digo por vos. Más que lo que haces por Valen no podes hacer, yo quise hacer todo por curarte, y era lógico que solo no iba a poder, y me castigué mucho por eso, me sentía culpable de tu internación.
Paula- (Levanté mi cabeza, y mi torso, apoyándome en mis brazos, para poder mirarlo a los ojos) ¿Vos me estás hablando en serio?
Pedro- Sí Pau… Yo quise ser tú médico, tú psicólogo, tú pareja, tú todo… Y solo pude ser tú pareja.
Paula- La mejor de todas, te lo aseguro. (Lo besé)
Pedro- Y de Valen solo podes ser su hermana.
Paula- (Suspiré) No me cambies de tema… Me está matando de amor lo que me decís.
Pedro- Hey, no, no… No te mueras. (Reímos)
Paula- No fue tú culpa. ¿Lo sabes, no?
Pedro- Con el tiempo lo entendí… Por eso te lo digo, para que no te pase lo mismo con Valen.
Paula- Quiero que vaya al psicólogo, pero no logro terminar de convencerla. Pero tenes razón, ahora tenemos que descansar. (Lo besé) Te amo.
Pedro- Yo a vos mi amor, mucho. (Nos sonreímos y volví a acomodarme sobre él) Hasta mañana.
Paula- Hasta mañana mi amor.

jueves, 6 de junio de 2013

Capítulo 75

Paula- Ya sé que no tenía que hacerlo, pero fue más fuerte que yo y estuve investigando y averiguando sobre una operación que... (Suspiré) Es horrible, y dicen que duele muchísimo pero... (Y mi voz comenzó a temblar)
Pedro- (Tomó mi mano) Contame tranquila. ¿Sí? No te voy a retar por haberlo hecho sola...
Paula- Es que... (Levanté la manga de mi remera) Casi ni me lastimé, pero quise hacerlo. (Confesé ahogada en lágrimas)
Pedro- Ai mi amor... (Dijo mientras me abrazaba contra su pecho, y yo me largaba a llorar) Tranquila... Sh...
Paula- Soy una tarada.
Pedro- ¿Ves por qué te pido que no hagas las cosas sola?
Paula- Perdón... (Dije casi con un hilo de voz y él me abrazó más fuerte)
Pedro- Tranquilizate, vos y yo tenemos que hablar en serio. (Suspiré y me aferré aún más a él)
Un rato después...
Pedro- Necesito preguntarte algo.
Paula- ¿Qué? (Pregunté secando mis lágrimas con las mangas de mi remera)
Pedro- (Suspiró) ¿Vos quisieras tener un hijo ahora?
Paula- Siento que es lo único que me tranquilizaría el alma.
Pedro- Pero... ¿Vos te sentís preparada para que eso pase?
Paula- Mmm... Sí, creo.
Pedro- Entonces... ¿Te gustaría intentarlo?
Paula- Sí, pero no estoy muy segura de que eso vaya a suceder... ¿A vos?
Pedro- Es lo que más quiero en el mundo mi amor. Y no estés tan segura, si no podemos como todos los humanos comunes y silvestres, buscaremos por otro lado. Pero... ¿No crees que primero sería mejor intentarlo?
Paula- Sí. (Sonreímos y nos abrazamos)
Pedro- Te amo, y no hay nada que me hagas más feliz que imaginarme un futuro a tu lado.
Paula- Te amo mi amor... (Besé su cuello) Y yo quiero ser feliz, al lado tuyo, con una familia.
Pedro- Eso va a suceder. Te lo prometo. (Me separé un poco de él y lo besé) Prometeme que es la última vez, la última en serio, que haces algo sola y encima te haces mal...
Paula- Te lo prometo. Pero va a ser difícil.
Pedro- No amor, yo estoy con y para vos. Nunca lo dudes.
Paula- Gracias mi amor. (Lo besé) Te amo...
Pedro- Te amo. (Volvimos a besarnos y nos abrazamos, ambos con los ojos llenos de lágrimas)
Paula- Anoche lo soñé, y fue tan real que cuando me desperté se me derrumbó el mundo.
Pedro- (Me abrazó más fuerte) Va a ser real, te lo prometo mi amor.
Paula- ¿Y si no?
Pedro- ¿Y sí si? Pensa en positivo, por favor.
Paula- ¿Cómo?
Pedro- (Se separó un poco de mí y besó mi nariz) Teniendo un poquito de fe y esperanza.
Paula- Esas cosas en mi vida no existen, excepto cuando te miro a los ojos.
Pedro- Entonces mirame todo el tiempo.
Paula- Te voy a ojear. (Reímos y me refugié en su pecho, aferrándome a él) Tengo mucho miedo.
Pedro- El miedo no sirve de nada, solo paraliza.
Paula- ¿Y cómo se lo frena?
Pedro- Mmm… Buscando un abrazo de tú novio. (Sonreí y me incorporé a la situación) Yo sé que no va a ser todo fácil, y que quizás nos cueste tiempo, lágrimas… O capaz sea algo doloroso, lo cual quiero creer que no va a pasar, pero sea como sea, quiero y necesitemos que estemos juntos en cada paso, del antes y del después… Yo no pude vivir nada del embarazo de Tomi y eso es algo que me duele, me hubiese encantado poder vivir su crecimiento, verlo en las ecografías, ver crecer la pancita, sentirlo patear… Verlo nacer. (Y sus ojos se llenaron de lágrimas) Necesito vivir todo eso, con vos.
Paula- No me voy a separar un solo segundo de vos mi amor… Si en estado común soy así de sensible y necesito tantos mimos, imaginame embarazada. Creo que deberías tener miedo. (Reímos y tome su mano, haciendo que nuestros dedos se entrelacen) Te lo digo en serio mi amor, vamos a vivir todo juntos…
Pedro- Te amo.
Paula- Te amo. (Nos besamos)

Tomás- Pau…
Paula- ¿Qué mi amor?
Tomás- ¿Qué le pasa a papá?
Paula- Nada… ¿Por?
Tomás- Está en su cuarto, acostado… Hace un rato, pero está despierto.
Paula- Mmm… Voy a hablar con él. ¿Por qué no vas a jugar un ratito a la pieza?
Tomás- Bueno, pero odio ser chiquito y no poder ir con vos.
Paula- (Reí y me arrodillé para quedar a su altura) Cuando seas grande y sepas todo vas a querer volver a ser chiquito… Gracias por avisarme, pero anda a jugar, dale. (Él bufó, yo volví a reír y besé su mejilla. Tomi se fue a su cuarto y yo a buscarlo a Pepe)

Paula- Permiso. ¿Se puede? (Pregunté asomándome por la puerta, él solo asintió con su cabeza y yo entré, hasta sentarme a su lado, acaricié su pelo) Ahorrémonos el preámbulo y contame que pasa Pepe…
Pedro- Nada amor.
Paula- ¿Nada? Hasta Tomi se dio cuenta que algo pasaba y me vino a preguntar.
Pedro- Es que no sé muy bien que me pasa… Tengo una mezcla de cosas adentro medio raras, y digamos que hasta que viniste estaba tratando de descifrarlas.
Paula- ¿Me estás echando? (Pregunté divertida)
Pedro- Nunca… (Buscó mi mano y entrelazó mis dedos con los suyos) Tengo una angustia horrible en el pecho. Necesito a mi mamá en este momento, necesito compartir lo que me pasa con ella. No sé, es raro. Hay veces que lo único que necesito es su abrazo. (Me acosté frente a él y sequé su primera lágrima) Estoy seguro de que si te hubiese conocido te hubiese amado, y que me hubiese entendido y apoyado cuando volvimos. Era la única que siempre me entendía en mi familia… A pesar de todo, de que ya esté todo bien, me dolió lo que hicieron, sobre todo lo que hizo Luciana.

Paula- Yo no seré tu mamá, pero puedo darte un abrazo… (Dije haciendo que apoye su cabeza en mi pecho, abrazándolo)
Pedro- ¿Sabes qué? Estoy segurísimo de que vos llegaste a mi vida por mamá, ella quiso que sea así. (Me abrazó por la cintura)
Paula- (Acaricié su espalda) ¿Soy una enviada de tu mamá?
Pedro- La mejor que pudiera haber elegido. (Sonreí) No hubiese podido sin vos.
Paula- Yo no hubiese podido sin vos mi amor. Te amo mucho mi amor, mucho.
Pedro- No tanto como yo te amo a vos… Y tus abrazos son los mejores del mundo.
Paula- ¿Sí? Los abrazos de mamá no son iguales que los de tú pareja.
Pedro- No, son amores distintos… (Suspiró) Pero los tuyos son los más lindos del mundo.
Paula- Me encanta que pensemos lo mismo, porque los tuyos también lo son. (Sentí que él sonrió y besé su cabeza… Nos quedamos un rato así, en silencio, hasta que él comenzó a hacerme cosquillas) ¿Qué se supone que estás haciendo? (Pregunté riendo) ¿No se suponía que vos estabas mal?
Pedro- Sí, y por eso una guerra de cosquillas no me vendría nada mal.
Paula- ¿Eso quiere decir qué…? (Reí y comencé a hacerle cosquillas, yo a él)
Pedro- Eso quiere decir que la risa es el remedio más sano y natural para todo, junto con el amor.
Paula- (Sonreí y lo besé) Explicame de donde sacas esas frases tan filosóficas y tan ciertas.
Pedro- Mmm… No sé. (Reímos)
Paula- ¿Sale todo de ahí adentro? Wow mi amor… ¿No te sale humito? (Reímos)

Más tarde… Tocaron timbre, y fui a abrir.

Paula- Valen… (Dije sorprendida al verla, estaba en pijama, con su cabellera súper despeinada y los ojos llorosos) ¿Qué pasa hermosa?
Valen- Pau…
Paula- ¿Qué Valen? Me estás poniendo nerviosa. ¿Qué pasa? (Ella no dijo nada, solo me abrazó, y yo también la abracé) Hey… ¿Qué pasa?
Valen- No sé por qué mierda volví a vomitar, y me muero de vergüenza… Estaba sola, por eso vine, perdón sí…
Paula- Sh… No pidas perdón. (La abracé más fuerte y besé su mejilla) Y no tengas vergüenza. Veni, pasa…
Valen- No Pau, no.
Paula- No seas tonta, veni, dale. (Hice que entrara y cerré la puerta, separándome de ella) ¿Queres un poco de agua?
Valen- ¿Podemos ir a casa Pau? Me da vergüenza estar acá…
Paula- Como quieras, pero no tenes que tener vergüenza… (Sequé sus lágrimas) Le voy a avisar a Pepe que vamos a dormir a casa.
Valen- No, quédate Pau.
Paula- Valen, elegí acá o allá, pero yo me quedo con vos.
Valen- ¿Estás segura? ¿No interrumpo nada?
Paula- No hermosa, tranquila.
Valen- Quedémonos, así al menos dormís con él.



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Hola, hola... Ayer lo dije en mi twitter y me preguntaron respecto a lo siguiente: la novela, de a poco, ya va a ir teniendo un cierre, porque ya siento que tiene que tenerlo, y porque no quiero arruinar lo que hice escribiendo cosas solo para rellenar, creo que ya tiene una cantidad bastante considerable de capítulos que sinceramente, nunca pensé que iba a ser tantos. Igualmente, no es que la novela vaya a terminar mañana, quedan muchas cosas todavía ;)

miércoles, 5 de junio de 2013

Capítulo 74

Luciana- Mira Paula… Yo lo vi sufrir a mi hermano, llorar todas las noches porque te extrañaba, sé que para vos tampoco debe haber sido fácil, pero yo conozco su lado, y te juro que nunca lo había visto tan mal, hasta el día que apareció Tomi en la puerta de su departamento estuvo muerto en vida. Porque te necesitaba, y no me preguntes por qué, pero estaba segura de que algún día ibas a volver a su vida…  (Suspiró) Y sé que si él te perdonó por algo será, siempre se notó cuánto se amaban, siempre se notó que su amor era más fuerte que todo, y te juro que me caíste bien desde el primer momento, pero lo que hiciste me desmoronó toda tu imagen.
Paula- Fue una pendejada lo que hice. Lo sé, lo reconozco… Pero no puedo cambiar lo que hice, el pasado ya está… Solo puedo cambiar el presente, y por eso estoy hablando con vos ahora.
Luciana- Valoro que lo hagas, en serio.
Paula- No sé si tengo que pedirte que me perdones o me entiendas… Simplemente quiero que intentemos limar un poco las asperezas, por Pedro más que nada.
Luciana- Créeme que quiero lo mismo, pero para eso necesito que me prometas, que me jures que esta vez va en serio y no vas a volver a lastimarlo.
Paula- (Asentí con mi cabeza) Vos estás con tu marido hace años. ¿No? (Ella asintió con su cabeza) Bueno, supongo que en algún momento habrán tenido alguna crisis… No digo de años como la nuestra, pero…
Luciana- Sí, obvio.
Paula- ¿Pero el amor siempre pudo más? (Ella volvió a asentir con su cabeza) Bueno, créeme que con Pedro nos pasa igual. Nos amamos, mil veces más que antes, somos sostén el uno del otro, Tomi me dice mamá, a pesar de que yo no quiera que sea así, porque él tiene a la suya… Soy más grande, somos más grandes, y si me pasa algo ya soy capaz de resolverlo de otro modo. Ya te lo dije, tú hermano es lo más importante que tengo en la vida, y lo amo con mi vida. Nunca podría volver a lastimarlo.
Luciana- Tus ojos me dicen la verdad, no estás mintiendo. (Sonreí) ¿Un abrazo? (Asentí con mi cabeza y nos abrazamos, quebrándonos las dos)

‘Amor, te esperamos para comer en lo de tú hermana’

‘No sé porque sabía que habías ido ahí, sos terca eh’

‘Sh, no me retes que esta vez me salió bien. Venís?’

‘Sí, en un rato estoy por ahí’

Con Luciana nos dispusimos a preparar la cena y cuando Pedro llegó se abrazaron.

Luciana- Perdón, sabes que soy una calentona de mierda.
Pedro- Lo sé, te conozco… ¿Ya está todo bien con ella?
Luciana- Sí.
Pedro- Entonces conmigo también. Y perdón por pegarte.
Luciana- Te quiero mucho hermanito.
Pedro- Yo también Lu. (Sonreí ante la escena y ellos se separaron. Pepe se acercó a mí y me dio un beso) Te amo. (Susurró y yo volví a sonreír)
Paula- Yo también. (Volvimos a besarnos)

Pedro- Mi hermana se queda con Tomi, y vos y yo salimos. Escucho propuestas.
Paula- (Sonreí) A la costanera... (Él sonrió y tomó mi mano, salimos de la casa, nos subimos al auto y Pepe arrancó, en dirección al río)
Bajamos allí y abrazados caminamos hasta quedar frente al río. Pepe se apoyó contra un poste y me abrazó contra él, mi espalda contra su pecho, quedando ambos frente al río y con nuestras manos unidas sobre mi abdomen.

Paula- (Respiré profundo) Extrañaba muchísimo este lugar, extrañaba estar acá, así con vos. (Él besó mi mejilla)
Pedro- Este lugar tiene magia... Y más con vos. (Sonreí) ¿Fue muy difícil hablar con mi hermana?
Paula- Mmm... No, pensé que iba a ser mucho peor, estaba distinta. Sin ser prepotente, me recibió de otro modo.
Pedro- Todavía no sé cómo te animaste, estás loca... Después de todo lo que te dijo.
Paula- Es que yo la entiendo amor, y me habló así porque busca cuidarte, ya pasó... No quería estar peleada con ella, porque la situación era horrible, sobre todo para vos, porque era como que tenías que decidir entre una y la otra.
Pedro- Gracias...
Paula- No tenes nada que agradecer. (Giré un poco mi cabeza y lo besé)
Pedro- Veni... (Dijo comenzando a caminar, sin soltarme la mano)
Paula- ¿A dónde?
Pedro- Vos veni... No te voy a secuestrar eh.
Paula- Igual no me negaría. (Reímos y seguimos caminando, hasta que llegamos a un puestito. Pedro soltó mi mano y se acercó a este, volvió a los pocos minutos con dos botellas en su mano, me dio una)
Pedro- Tenes que escribir tres deseos en ese papelito, meterlo adentro de la botella, taparla y tirarla al río.
Paula- (Sonreí) No podes ser tan lindo. (Lo besé y volvimos a donde estábamos antes. Nos sentamos en el suelo y cada uno se dispuso a escribir sus deseos)
'Ser feliz.
Formar mi propia familia.
Morir al lado de mi amor, de Pedro.'
'Poder ser feliz junto a mi mujer.
Poder agrandar mi familia.
No separarme nunca de su lado.'
Pedro- ¿Listo?
Paula- Listo... (Dije cerrándola, él hizo lo mismo y nos paramos, nos acercamos al río... Yo cerré mis ojos y la tiré, lo más lejos que pude. Sonreí al verla flotando allí, Pepe también la tiró y luego de esto me abrazó, apoyé mi cara en su pecho y él besó mi cabeza)
Paula- Te amo, muchísimo.
Pedro- Te amo mi amor, con el alma.
Nos quedamos un rato allí, en silencio, y volvimos al hotel.
Yo me cambié, y volví a vestirme con aquel buzo enorme y las calzas. Capucha incluida.

Pedro- (Sonrió al verme) ¿Vos me queres matar?
Paula- ¿Por?
Pedro- No te hagas la tonta... (Dijo abrazándome por la espalda, yo sonreí) Sos hermosa. ¿Sabes? (Dijo mientras sus manos se deslizaban debajo de mi ropa, acariciando mi abdomen)
Paula- Vos sos hermoso mi amor. (Di media vuelta y lo besé, tomándolo por la nuca, él lo hizo por mi cintura e hizo que caigamos en la cama)
Pedro- Siempre quise que estemos juntos en un hotel.
Paula- (Reí) Sos medio básico amor.
Pedro- Puede ser... (Me besó) Aunque lo más importante es que estés vos, el lugar no importa.
Paula- Menos mal que lo más importante soy yo, llegas a estar con otra y te mato. (Reímos y nos besamos) Te amo...
Pedro- Te amo...
Nuestros labios volvieron a unirse en un beso algo especial, el cual desembocó en el acto de amor más puro, íntimo y hermoso de todos.
Paula- (Deposité un beso en medio de su pecho) Descansa mi amor...
Pedro- Vos también Pau... Y gracias por lo que hiciste hoy.
Paula- No tenes nada que agradecer.
Pedro- Te amo. (Besó sentidamente mi frente)
Paula- Te amo... (Suspiré y cerré mis ojos. Pepe acomodó las mantas y me abrazó, al rato nos quedamos dormidos)
Al día siguiente era el momento de hablar con el resto de su familia. Por suerte, no fue tan complicado como lo había sido con Luciana.

Pedro- Creo que deberíamos volver de vez en cuando. ¿No?
Paula- Sí, me gusta la idea. Me gusta venir acá… A veces siento que nunca terminé de adaptarme o de acostumbrarme a estar allá, es raro todavía.
Pedro- Para mí todavía es una locura estar allá, pero cuando estamos juntos me doy cuenta de que es la mejor locura que hice en toda mi vida. Cualquier lugar está bien, mientras sea con vos. (Sonreí y lo besé) Vos sos mi lugar.
Paula- Y vos el mío, más precisamente tus brazos. (Sonreímos y volvimos a besarnos)

Pasaron el resto de los días en Buenos Aires y después de que Pedro pudiese hablar y arreglar temas familiares, volvimos a España.

martes, 4 de junio de 2013

Capítulo 73

Luciana- No entiendo muy bien para que vinieron…
Pedro- Hola. ¿No?
Luciana- No tengo ganas de ser educada, y menos con esta mina acá. (Yo apreté la mano de Pau, y Tomi después de saludar a su tía entró corriendo)
Pedro- ¿Nos vas a dejar pasar?
Luciana- Te juro que no entiendo cómo te da la cara para venir nena.
Paula- Porque no está nada buena esta situación… Y sé que le hace mal a él.
Luciana- La verdad que la situación no está nada buena, nunca deberías haber vuelto nena. ¿Y ahora te importa saber si él está bien o mal?
Paula- No fue tan así como vos lo crees.
Luciana- Ah. ¿No? Yo fui la que estuve con él cuando no podía dejar de llorar porque te habías ido. ¿Sabes?
Pedro- Para un poco Luciana, vinimos a hablar, no a que vos hagas un monólogo.
Luciana- Vinieron porque quisieron, y es cómo puedo reaccionar. Nunca pensé que iba a pasar esto.
Pedro- ¿Podemos pasar? (Ella no dijo nada, solo comenzó a caminar hacia adentro y nosotros la seguimos)
Luciana- ¿Pretenden que los invite con un café?
Pedro- ¿Podes parar un poco nena?
Luciana- No, no puedo.
Paula- A ver… Yo me pongo en tu lugar y te juro que te entiendo, porque me tocan a mi hermana y me pongo loca, pero… ¿Al menos podes escucharme?
Luciana- Sinceramente no creo que puedas justificar lo que hiciste.
Pedro- Si pude perdonarla yo, supongo que también podrás hacerlo vos. ¿No? (Luciana se sentó en el sillón, y nosotros lo hicimos frente a ella)
Luciana- Te escucho, dale.
Paula- (Posé mi mano en la pierna de Pau) Yo era muy chica, éramos muy chicos…
Luciana- Eso no te justifica a haberlo lastimado así.
Pedro- Dejala hablar Luciana, por favor.
Paula- Estaba enferma, no estaba bien, ni conmigo ni con nadie.
Luciana- ¿Y por eso lo dejaste? ¿Vos sabes lo que sufrió él?
Paula- Creeme que lo sé… Y yo también sufrí, muchísimo.
Luciana- Fue decisión tuya sufrir, de él no. Lo usaste Paula, lo usaste para curarte y cuando ya estuviste bien te fuiste y te importó tres carajos como estaba él. ¿Ahora qué te pasa? El otro día llamaste llorando, supongo que algo te pasará, porque siempre te pasa algo a vos. ¿Lo buscaste para volver a usarlo para estar bien y después dejarlo de nuevo?
Pedro- (Me levanté enojado, Luciana también se levantó) ¿Qué mierda estás diciendo nena?
Luciana- La realidad. Esta mina te va a hacer sufrir de nuevo, abrí los ojos Pedro.
Pedro- Vos abrí los ojos.
Paula- (Se levantó) No soy la misma de antes, no volvería a lastimarlo. No sería tan pelotuda otra vez.
Luciana- Te lo volviste a llevar, lo alejas de su familia para usarlo. Sos una hija de puta nena. (Se acercó a Pau, toreándola y yo me metí en el medio)
Pedro- A mi mujer no le faltas el respeto.
Luciana- Te lo estás faltando a vos mismo volviendo a encamarte con esta mina.
Pedro- ¡Basta Luciana, basta! (La tomé de la mano a Paula y salí corriendo, ella lo hizo detrás de mí. Afuera, nos abrazamos. Llorando) Sh… Tranquila. (Me separé un poco de ella y sequé sus lágrimas) Anda al auto que lo busco a Tomi y volvemos al hotel. (Ella asintió con su cabeza, yo le di un beso y se fue en dirección al auto. Volví a tocar timbre) ¿Lo podes llamar a Tomás?
Luciana- Dejalo, él no tiene nada que ver acá.
Pedro- No tengo ganas de volver.
Luciana- Es un nene, no tiene la culpa de nada. Dejalo, en serio.
Pedro- Bueno, está bien.

Di media vuelta y me dirigí al auto. Casi sin decir nada volvimos al hotel, y después de descalzarnos nos acostamos en la cama. Nos quedamos dormidos.
Me levanté a buscarme algo para comer, creyendo que estaba solo, pero no era así. Pau se acercó caminando lentamente hacia mí, con el delineador corrido, unas calzas y un buzo gris enorme, que tapaba sus manos y la capucha su pelo.

Paula- Buenas tardes. (Dijo con su voz súper ronca y yo sonreí) Soy lo más anti mujer que existe, ya lo sé. Si no tenes ganas de darme un beso no me voy a enojar.
Pedro- (Reí y me acerqué a besarla) Deberías saber que amo como te queda la ropa grande.
Paula- ¿Y hecha un escracho?
Pedro- Te voy a decir algo bastante guarango, pero me excitas más así que toda producida.
Paula- (Rio) Estás tan loco mi amor.
Pedro- Al menos te hice reír. (La abracé y ella se quebró, sabía que eso pasaría) A mí no me importa lo que piensen. ¿Sabes? Ni el pensamiento de ellos ni el de nadie me va a separar de vos. Yo sabía que esto iba a pasar, y era lo que no quería que pase. Yo te amo con mi vida, y es lo único que me importa.
Paula- Es tú familia Pedro, y te estás peleado con ellos por mi culpa. Entende que estoy en el medio de una situación de mierda, estoy entre la espada y la pared. (Hice que camináramos hasta arrinconarla en la pared)
Pedro- Entre la pared y yo… Salvo que me consideres una espada.
Paula- Sos un tarado. (Dijo riendo y yo la besé) De verdad que no me siento bien.
Pedro- Te amo, es lo único que tiene que importarte y hacerte sentir bien.
Paula- (Suspiró y me besó) Yo también te amo, pero es complicado. Horrible.
Pedro- (Volví a abrazarla) Sh…
Paula- ¿Estás seguro de que valgo más la pena que toda tu familia? Porque esto no va a pasar solo con tú hermana.
Pedro- (Me separé un poco de ella) Son dos cosas distintas, sentimientos distintos… Y de lo que estoy segurísimo es de que te amo con todo mi alma, y que sos la mujer con la que quiero compartir el resto de mi vida. Quiero envejecer y morir a tú lado. (Acaricié su nariz) Ni se te ocurra volver a preguntar eso.
Paula- (Sonrió, solo un poco y me besó) Te amo… Y perdón, pero te lo tenía que preguntar, me llena de culpa todo esto.
Pedro- Te amo, y ya está. (Volvimos a besarnos y nos abrazamos)

-

Pedro se había ido al baño y yo copié el celular de su hermana…

‘Hola Luciana, soy Paula… Ya sé que no me queres ver ni en figurita, pero creo que tenemos que tener una charla, en serio, y solas. ¿Podrá ser? Al menos hacelo por tú hermano’

‘Prometo estar más tranquila, perdón si te traté muy mal. Te espero en mi casa cuando quieras’

‘Gracias’

Me cambié y Pepe volvió…{


Paula- Amor… Me voy a visitar a la amiga de mamá, necesito despejarme. ¿Te enojas?
Pedro- No, anda… Yo lo voy a buscar a Tomi.
Paula- Deja que lo traigo yo.
Pedro- Pero…
Paula- Pero nada, deja. Más que decirme algo feo no va a hacer. (Lo besé, y sin dejar que me responda me fui)

Estaba muerta de nervios, pero necesitaba hacer esto. Toqué timbre y aguardé en la puerta a que me abra…

Paula- Hola. (Dije temerosa)
Luciana- Hola. (Dijo con un poco más de buena onda que la vez anterior, lo cual me alivió un poco) Pasa.
Paula- Gracias. (Entramos y ella cerró la puerta)
Luciana- Vamos a mi cuarto, ahí vamos a estar más tranquilas. Si los chicos necesitan algo está mi marido. (Asentí con mi cabeza y la seguí. Nos sentamos enfrentadas en su cama) Te escucho, y esta vez en serio.
Paula- (Suspiré, para poder comenzar a hablar) ¿Te soy sincera? A veces ni yo entiendo lo que pasó, era muy chica y con demasiados problemas, mambos, y se me metió en la cabeza que así no iba a poder hacer feliz a Pedro, y que no quería condenarlo a vivir la mierda que vivía, y que hoy un poco bastante sigue presente… Yo creo que no puedo tener hijos, no es algo que hayamos intentando, pero por todo lo que me pasó es muy complicado que eso pueda pasar, y eso lo sé desde la primera vez que estuvimos juntos, y por eso, y muchos otros factores se me metió esa especie de chip en la cabeza, que nadie podía sacarme… Ya sé que no justifica nada, pero es la realidad. (Suspiré, otra vez) Cuando Pedro viajó al seminario, yo era una de sus profesoras y ahí nos reencontramos, no fue fácil volver a empezar, no fue fácil hablar y sacar afuera todo lo que tenía cada uno, y obviamente que no fue fácil para él perdonarme, pero te juro que nos amamos y esta vez todo es muy en serio. No volvería a lastimar a tú hermano, hoy él es todo para mí, y se banca conmigo cosas que nadie se bancaría, vale oro, y no sé qué haría sin él.

lunes, 3 de junio de 2013

Capítulo 72

Paula- (Besó mi nuca reiteradas veces, despertándome) Buen día.
Pedro- (Sonreí) Buen día mi amor… (Se acostó sobre mí)
Paula- ¿Te aplasto mucho?
Pedro- No, me encanta sentirte así de cerquita.
Paula- Sos tan lindo. (Besó mi mejilla)
Pedro- ¿Tomi?
Paula- Se despertó hace un rato, desayunó y se fue abajo con los nenes que hay acá y un coordinador… Yo lo deje, pero si queres lo voy a buscar. Se fue recién.
Pedro- No amor, está bien…
Paula- (Me abrazó y se relajó sobre mí) ¿Nos quedamos acá o bajamos a desayunar?
Pedro- ¿Vos te crees que voy a cambiar unas medialunas y un café por tenerte a vos toda para mí después de un par de días? Estás loca.
Paula- No te puedo amar tanto…
Pedro- Esa fue una discusión de anoche. (Reímos)
Paula- Igualmente no nos vamos a quedar todo el día acá, hoy vas a ir o vamos a ir, a hablar con tu hermana.
Pedro- No Pau.
Paula- Sí Pepe… Y no se discute.
Pedro- No quiero, y menos si vos también vas, te va a tratar como el orto y no tengo ganas de que pases un mal momento. No te lo mereces.
Paula- Pepe… Tarde o temprano lo voy a tener que hacer, y de verdad que prefiero que sea ahora, lo siento una cuenta pendiente, que es necesario resolver. Amor, estás viviendo conmigo allá, hace meses, y ellos no lo saben. Es tú familia…
Pedro- Y por eso debería entenderme. ¿O no?
Paula- Pero si les hablas mal y enojado es imposible que eso pase.
Pedro- No sé Pau, te juro que después de todo lo que me dijo no tengo ni ganas de verla.
Paula- Pedro, es tú hermana…  Y aunque te hagas el duro sé que la amas, como a todos tus hermanos…
Pedro- (Suspiré) Pero me duele lo que me dice.
Paula- ¿Y vos crees que Valen nunca me dijo nada que me haya lastimado? ¿Yo nunca te dije algo que te haya lastimado? Todos nos podemos equivocar.
Pedro- Pero no así.
Paula- ¿A vos qué es lo que te jode puntualmente?
Pedro- Todo lo que dijo sobre vos.
Paula- (Acarició mi nuca) No podes ser tan lindo… Pero eso no tiene que importarte, y a mí, si bien me gustaría poder arreglar un poco las cosas, me importa lo que pensas vos, y a vos debería importarte lo mismo. (Besó mi nuca) Me puede completamente que me defiendas, pero no así. No tiene sentido la pelea con tú hermana.
Pedro- Pero…
Paula- Pero nada, no me gusta que pelees con tú hermana, y menos si es por mí. (Me besó) Y no digas más nada porque te voy a ganar por cansancio. Me voy a cambiar y si queres bajamos a desayunar…

Cuando ella volvió del baño yo ya estaba cambiado y le dije:
Pedro- Olvidate que vaya a hablar con mi hermana.
Paula- Pedro...
Pedro- Tengo mensajes horribles en el celular.
Paula- (Suspiró y me abrazó por la espalda) Me da mucha culpa que pases por todo esto, es tú familia mi amor, tenes que hablar con ellos.
Pedro- Vos también sos mi familia.
Paula- (Besó mi cuello) Amor… Por favor, hacelo por mí, es horrible la culpa que tengo.
Pedro- Vos no tenes que sentir culpa… Ella debería sentirla, por hacerme sentir así.
Paula- Pero todo esto es a raíz de la pendejada que hice.
Pedro- Sí nosotros que fuimos los más involucrados pudimos arreglar las cosas, con tranquilidad, madurez… ¿Por qué ella no puede?
Paula- Porque quiere cuidarte, y porque tiene miedo de que te vuelva a lastimar. Yo la entiendo, aunque no comparto, sabes que nunca volvería a lastimarte.
Pedro- (Besó mi mano) Ella debería saber que te amo, y que nadie me cuida más que vos.
Paula- (Me abrazó más fuerte) ¿Y si no lo sabe? ¿No es mejor que se los digas vos?
Pedro- Pau, no quiero.
Paula- Pedro, vas a hablar con ella. Es inútil esto, es tu familia, tiene que entenderte, o al menos escucharte. Y yo voy a ir con vos, porque yo también quiero hablar con ella.
Pedro- No, vos no vas a ir.
Paula- Ya te dije que sí, y voy a ir. Sí, soy terca… Pero esto necesito hacerlo, de verdad. Por vos y por mí.
Pedro- No quiero que pases un mal momento.
Paula- No te preocupes por mí ahora, ya sé que es más fuerte que vos y que vivís poniendo a los demás antes que a vos…
Pedro- Eso me pasa con la gente que amo mucho…
Paula- (Besó mi mejilla) Yo también te amo, mucho. (Rosó mi nuca con su nariz) Pero es un momento que no voy a poder evitarlo, porque no me voy  a pasar la vida escondiéndome.
Pedro- ¿No te da miedo?
Paula- Sí, muchísimo. Pero sé que nuestro amor es más fuerte.
Pedro- Sos hermosa, y por favor, implementa esa afirmación en todo lo que te pasa.
Paula- (Sentí que se paró en puntitas, para abrazarme y caer más sobre  mí, mientras besaba mi cuello) Te juro que es lo que intento.
Pedro- Me encanta que lo hagas mi amor.
Paula- Te amo.
Pedro- Y yo a vos bonita.

Le dije a Luciana que iría a su casa, sin mencionar nada sobre el tema. Aunque, aclarando, que iba con mi mujer.

Paula- Creo que me va a explotar la panza de los nervios.
Pedro- Claro, claro… ahora dejaste de ser la cocorita que decía vamos o vamos.
Paula- (Rio) Te quiero ver en mi lugar eh.
Pedro- Sinceramente te admiro, yo ni hubiese venido.
Paula- Por vos haría cualquier cosa, y digamos que esta especie de ida hacia la muerte es una de las determinadas cualquier cosa.
Pedro- (Sonreí) Sh, no voy a dejar de defenderte ni medio segundo.
Paula- (Sonrió) Dejame hablar igual, si no voy a quedar más pelotuda de lo que fui.
Pedro- Por más que planeemos en el momento nos va a salir cualquiera.
Paula- Tenes razón, que sea lo que Dios quiera.
Pedro- Mientras no quiera que nos separemos.
Paula- Nunca. (Sonreímos y nos besamos)

El viaje fue más eterno que el de vuelta de España hasta acá (Sí, puede que suene exagerado, pero en serio lo sentí así)

Cuando estacioné, el auto alquilado, ambos suspiramos y nos miramos, como buscando la aprobación del otro. Asentimos con nuestras cabezas al unísono y bajamos del auto, le abrí la puerta a Tomi para que pueda bajar del auto y le di la mano para cruzar la calle, estábamos en la esquina de la casa de mi hermana, la cual quedaba a mitad de cuadra.
Mi mano libre se unió a la de Pau y entrelacé mis dedos con los suyos, intentando darle confianza, sabía que no era una situación nada fácil para ella.
Busqué su mirada, ya que ella miraba al suelo y me miró.

Paula- No sé si voy a poder.
Pedro- (Solté su mano y la abracé por el costado) Sí que vas a poder…. Ya estamos acá.
Paula- Me voy a largar a llorar como una nena, no voy a poder controlarlo.
Pedro- No tiene nada de malo llorar Pau. ¿Queres que volvamos? (Pregunté y besé su frente, ella negó con su cabeza y la apoyó en mi hombro)
Tomás- ¿Qué pasa?
Pedro- Nada hijo… Vos ahora llegas y te vas con los primos. ¿Sí?
Tomás- ¿Pero qué pasa?
Pedro- Tenemos que hablar algo con la tía.
Tomás- Bueno…

Llegamos, estábamos frente a la casa. Toqué timbre, temblando….


domingo, 2 de junio de 2013

Capítulo 71

 ‘Hable con mi hermana, bueno, ponele que hable… Me pelee, te dijo cosas horribles y reaccioné para la mierda. Te necesito acá conmigo, te juro que me estoy dando cuenta de que vos y el enano son lo único que valen la pena’

‘Hey, amor… Tranquilo, es lógico que tu hermana me odie, te hice mucho mal, y ella quiere lo mejor para vos. No te pelees, no tiene sentido.’

‘Lo mejor para mí sos vos…’

‘Pero amor, para ella soy la pendeja que te dejo y te lastimó, es entendible que me odie. Ponete en su lugar, da vuelta la situación, pensa que un flaco la lastimó a ella y años después, vuelven… ¿No lo odiarías?’

‘Sí, pero la escucharía… No como ella que empezó a decir cosas horribles sobre vos’

‘Entendela mi amor… Anda a hablar con ella, no tiene sentido que estén peleados’

‘No, no voy a hablar, es más, me pienso ir a un hotel con Tomi’

‘Pepe… No seas terco’
‘Hey, acá la terca sos vos, jaja, no yo… No me des vuelta las cosas’

‘Jaja! Sos un tarado… Dale, habla con ella’


‘No, ahora no’

Busque mi bolso, y con una excusa inútil como explicación a Tomi nos fuimos a un hotel.

Tomás- Papá, me quería quedar en lo de la tía.
Pedro- Yo no Tomás, y no se discute.
Tomás- Sos muy malo, encima de que vinimos solos y de que la extraño a Pau no nos podemos quedar ahí.
Pedro- No me hables así. Soy tu papá.
Tomás- Te odio. (Me gritó y se fue al baño, no me percaté de que me había sacado el celular) Hola Pau…
Paula- Hola hermoso. ¿Cómo estás?
Tomás- Mal, me pelee con papá, nos vinimos a un hotel, no entiendo por qué, quiero estar con la tía y con los primos… Encima de que no estás vos, no puedo estar con ellos.
Paula- Son cosas de grandes en la que no te tenes que meter. ¿Sí?
Tomás- Todo es de grandes, y yo no entiendo nada.
Paula- Pasó algo entre la tía y papá, por eso están ahí… Pero antes de volver los vas a volver a ver, estoy segura.
Tomás- Eso espero.
Paula- Seguro que sí mi amor. ¿Me pasas con papá?
Tomás- Me va a retar porque le saqué el celular.
Paula- Decile que yo te deje…
Tomás- (Rio) Bueno… (Salió del baño y me dio el celular, sin decirme nada se fue)
Pedro- Hola Pau…
Paula- Amor… (Suspiró) Si seguís así vas a terminar logrando que me vaya para allá. No lo metas a Tomi en el medio, él no tiene anda que ver.
Pedro- Ya lo sé, me la agarré con él…. Soy un tarado.
Paula- Un poco bastante, entende a tu hermana.
Pedro- Que me entienda ella a mí también entonces.
Paula- Gritándose y peleándose no van a llegar a nada.
Pedro- Que me hable con respeto.
Paula- ¿Vos sos solo bueno conmigo?
Pedro- (Reí) Creo que sí.
Paula- Llenate de esa paciencia que tenes, y anda a hablar con ella. Al menos hacelo por Tomi.
Pedro- (Suspiré) No puedo.
Paula- Pedro, dale…
Pedro- Paula, dijo que me estabas usando, que me usaste, que ibas a volver a dejarme. Que eras una puta. ¿Qué carajo queres que vaya a decirle? Le terminé pegando una cachetada. (Confesé angustiado)
Paula- (Escuché que suspiró profundamente) Amor… No importa lo que diga de mí, vos tenes que arreglar las cosas con ella, por vos.
Pedro- No quiero, no puedo.
Paula- Mira que me voy en serio eh, y de paso no te extraño tanto.
Pedro- Te matan si te ven.
Paula- Tarde o temprano voy a tener que enfrentarlos. ¿Y te soy sincera? Me es una carga enorme la situación, y más ahora que tú hermana lo sabe.
Pedro- Sí venís va a ser peor Pau.
Paula- Amor… Dejame, por favor.
Pedro- En serio.
Paula- Yo también te hablo en serio, y además te escucho mal, quiero estar con vos.

Y aunque se lo pedí millones de veces, iba a hacer lo que ella quería. Al día siguiente, por la noche ya estaba acá, y vaya a saber uno como consiguió un vuelo.

Pedro- (Al verla llegar corrí a abrazarla) Estás loca, pero te amo.
Paula- (Rio) Muy loca, y yo también te amo. (Nos separamos y nos dimos un largo beso) Fue poquito tiempo, pero te extrañé igual.
Pedro- Sos muy linda… Yo también te extrañé… (Volvimos a besarnos y a abrazarnos)
Paula- ¿Tomi?
Pedro- Duerme.
Paula- ¿Podemos seguir sus pasos? No puedo más.
Pedro- Dale… Que estas noches te extrañé, es necesario dormirme con vos encima mío para poder descansar de verdad.
Paula- ¿Alguna vez te dije que sos lo más tierno del mundo?
Pedro- Sí, pero me encanta que me lo digas.
Paula- Sos lo más tierno del mundo. (Yo sonreí y ella me besó. Nos cambiamos para dormir y nos metimos en la cama) Qué descanses mi amor. (Besó mi pecho)
Pedro- Vos también Pau… (Besó mi frente) Y gracias por venir, en serio… (Acaricié su pelo)
Paula- Es algo que necesita una solución, y además no ando muy bien, te extrañaba. Te necesitaba, así, como estamos ahora.
Pedro- Te amo, mucho, mucho.
Paula- Te amo, mucho más.
Pedro- No… Yo más.
Paula- Yo…
Pedro- Yo…
Paula- (Rio) No vamos a discutir por esto. ¿No?
Pedro- Mmm… No, porque voy a ganar yo.
Paula- (Volvió a reír) Sos un tarado. (Besó mi cuello) Yo te amo más, y no se discute… Y creeme que tengo motivos. (Dijo levantando su cabeza, y acomodándose sobre mí, para poder mirarme)
Pedro- ¿Cómo por ejemplo?
Paula- Sacaría un papiro de kilómetros enumerando todo, pero podría resumirlo en que estás siempre para mí, a pesar de todo, que te bancaste cosas horribles conmigo, y que seguís acá, conmigo… Hay veces que no puedo creerlo. Sos increíble mi amor. (Me besó) Nadie, absolutamente nadie se la hubiese bancado como vos lo hiciste… Y soy consciente, no me lo niegues, de que vos me das mucho más de lo que yo te devuelvo, al menos en nivel contención, y es por eso que no me cabe ni en el cuerpo ni en el alma lo muchísimo que te amo.
Pedro- (La abracé por la cintura, haciendo que su boca quedé a milímetros de la mía) Yo tengo la teoría de que no debo ser el único tan así como vos decís.
Paula- Capaz exista algún otro, pero yo tengo la enorme dicha de que vos seas mío, y créeme que sos lo mejor que tengo.
Pedro- Y no estés tan segura, porque si fuese como vos decís no te hubieses venido para acá porque yo estaba mal.
Paula- También lo hice por mí, lo confieso. (Sonreímos)
Pedro- Te amo con todo lo que soy bonita… (La besé) Gracias por ser mi mujer, mi amor.
Paula- (Me besó) A vos por ser esa mano que nunca me deja caer, ese abrazo que nunca me deja morir ahogada en lágrimas… Te amo con todo mi alma mi amor… (Volvimos a sonreír y nuestras bocas se unieron en uno de esos besos que me daban vuelta el mundo) Te amo.
Pedro- Te amo. (Volvimos a besarnos y después de rosar nuestras narices ella volvió a acomodarse sobre mí,  para dormir) ¿Estás cómoda?
Paula- Con vos, siempre…
Pedro- Sos muy linda, pero pregunto en serio, esta cama es una porquería.
Paula- Vos siempre sos cómodo.
Pedro- Claro señorita, usted tiene ventajas. (Reímos) Hasta mañana.
Paula- Hasta mañana.

sábado, 1 de junio de 2013

Capítulo 70

Santi estaba despierto, pero tranquilo… Acostado sobre mi pecho, yo acariciaba su espaldita y en ese momento llegó Valen, quien al vernos sonrió.

Paula- Hola Valen…
Valen- Hola… (Se acercó a saludarme y besó la cabeza de Santi) Veo que tenes una linda compañía.
Paula- Se quedan hasta mañana, con Zairu.
Valen- ¿Eso quiere decir que me lo voy a poder adueñar un ratito?
Paula- (Reí) Sí… (Y en ese momento tocaron la puerta) ¿Vas a abrir? Debe ser Zai.

Santi ya había comido y estaba durmiendo…

Valen- (Me abrazó por el costado, ya que estaba comiendo a mi lado) Mira que hoy somos dos eh.
Paula- ¿Y?
Valen- No te vas a poder librar de nosotras.
Paula- (Reí) No tengo ganas de seguir llorando.
Zaira- A veces hace bien llorar amiga.
Paula- (Suspiré) Pero no todos los días, todo el tiempo.
Zaira- Pero ahora estamos nosotras dos para contenerte, te va a hacer bien… Dale Pau.

-

Volver  a Buenos Aires, a Argentina… Volver a respirar acá, a pisar este suelo. Raro, bastante… Pero al fin y al cabo siempre va a ser mi casa.

Pararíamos en la casa de Lu, ya que la mía estaba ocupada, en alquiler. Durante la cena…

Pedro- Enano, es hora de dormir… Tuvimos un día muy largo.
Tomás- ¿Me acompañas papá?
Pedro- Por supuesto Tomi… Permiso. (Nos levantamos de la mesa)
Luciana- Ustedes dos también deberían ir yéndose a dormir.
Delfina- ¡Ufa!
Pedro- Mmm… ¿No se quieren venir a dormir los tres conmigo? (Los tres gritaron que sí y yo reí… Preparé los colchones en el piso, porque querían dormir todos juntos, sí, Delfi y Fran malcriaban demasiado a mi hijo.)

‘No sé muy bien qué hora será allá, pero acá me estoy por ir a dormir… Es rarísimo estar acá de nuevo, y ya te extraño, muchísimo! Te prometo que mañana te llamo y hablamos un ratito, te amo’

‘Despertándome con Santi encima mío… Es una complicación la diferencia horaria, ajaj! Qué descanses, soña conmigo. Te amo’

‘Siempre sueño con vos mi amor…’
‘Sos tan lindo, tan!’

Me dormí, después de varias vueltas (muchas) a pesar de que no dormimos todas las noches juntos el estar lejos era bastante complicado. La extrañaba, extrañaba que duerma sobre mí, escuchar su respiración a la par de la mía.

Me desperté temprano, y me costó entender que estaba de nuevo en la Argentina, Tomi dormía a mi lado… Los ex enanos ya no estaban, se habían ido a la escuela… Lo abracé a Tomi contra mi pecho y sentí que él se despertó.

Pedro- ¿Te desperté? Perdón hijo.
Tomás- No, estaba despierto…
Pedro- ¿Sí?
Tomás- Sí, me siento raro acá… Extraño a Pau.
Pedro- (Sonreí) Yo también la extraño, mucho… Pero te prometo que cuanto antes podamos volvemos.
Tomás- ¿La podemos llamar?
Pedro- Allá es de madrugada, pero te prometo que más tarde la llamamos…
Tomás- Quiero hablar con ella.
Pedro- Te prometo que hablamos…

Más tarde, Tomi vino corriendo hacía donde yo estaba, con el celular en la mano.

Tomás- Es Pau, está llorando.
Luciana- ¿Pau? ¿Paula? (Suspiré y agarré el celular, me fui pero Luciana me siguió) ¿Pedro, vos estás con Paula?
Pedro- Dejame Lu, por favor.
Luciana- Te juro que no lo puedo creer. (Me dijo enojada y se fue, yo suspiré y atendí)
Pedro- Hola mi amor…
Paula- (Suspiró) ¿Tu hermana se enteró, no?
Pedro- Supongo que sí, no le respondí… No importa eso ahora. Tomi me dijo que estabas llorando. ¿Qué pasa?
Paula- Nada, deja… Anda a hablar con ella.
Pedro- Amor, no te voy a dejar.
Paula- (Suspiró) Que me quedé sola y me puse mal, nada nuevo. Anda a hablar con ella, dale.
Pedro- Quiero estar ahí con vos. No llores porque te juro que me matas…
Paula- (Hizo una pausa…) Solo necesitaba escucharte.
Pedro- Sos muy linda. ¿Sabes?
Paula- Vos sos lindo, pero de verdad que solo necesitaba escucharte, y si seguimos hablando es peor. Anda a hablar con tú hermana, y en lo posible, que no te mate por mi culpa.
Pedro- Cualquier cosa volves a llamarme. ¿Sí?
Paula- Gracias mi amor.
Pedro- Sh…
Paula- Un beso.
Pedro- Otro hermosa… (Sentí que ella iba a cortar) Hey, no para… Me olvidé de decirte algo muy importante.
Paula- ¿Qué?
Pedro- Te amo.
Paula- Yo también te amo, mucho.


Corté y Luciana estaba atrás mío.

Luciana- Te juro que no lo puedo creer.
Pedro- Sí me vas a dar un sermón no me interesa escucharlo.
Luciana- Lo vas a escuchar igual Pedro.
Pedro- No vas a cambiar lo que siento.
Luciana- Nene… ¿Te das cuenta con quién estás? Nos dejaste por esa mina, a toda tú familia, nos dejaste por la misma mina que años atrás te dejó, como a un perro, después de que le bancaste cosas terribles… No te entiendo, te juro que no te entiendo.
Pedro- ¿Qué no entendes? ¿Qué estoy con el amor de mi vida? ¿Eso?
Luciana- No puede ser el amor de tú vida.
Pedro- ¿Qué mierda sabes lo que yo siento nena? Sí, yo le banqué muchísimas a ella, y quizás peores que las que ella me bancó a mí, pero estamos juntos, nos bancamos mutuamente. Nos amamos, te guste o no.
Luciana- Te va a volver a lastimar Pedro.
Pedro- Si eso pasa, va a ser tema mío, no tuyo.
Luciana- ¿Sólo tema tuyo? ¿Te olvidas que fui yo la que te bancó durante años porque esa mina te había dejado? No lo voy a volver a hacer.
Pedro- No va a ser necesario.
Luciana- Sos un terco nene.
Pedro- Vos sos la terca… Vos no entendes que nos amamos. Vos no entendes que me sentía muerto hasta que nos reencontramos. Vos no lo entendes, yo sí lo entiendo. Yo sí entiendo que el amor es más fuerte que todo. Y no me importa lo que pienses, mi vida es a su lado.
Luciana- ¿Por qué te llamó llorando?
Pedro- No es tema tuyo.
Luciana- (Suspiró) ¿Sigue enferma?
Pedro- ¿Qué mierda te importa? ¿Si la odias?
Luciana- Quiero saber cuan pelotudo sos.  Está haciendo lo mismo que antes te usa y cuando no le sirvas más te va a dejar. Va a volver a hacerte lo mismo. Esa mina es una puta.
Pedro- La vas a tratar con respeto Luciana. (Le grité enojado y le pegué una cachetada) Paula es mi mujer, y no soy ningún pelotudo. ¿Sabes?
Luciana- Sí que lo sos Pedro. (Me gritó llorando, tocándose su mejilla y se fue corriendo, yo también corrí, en dirección al cuarto y me largué a llorar, tirado en la cama)

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He aquí el capítulo del día de la fecha, y he aquí un nuevo corto http://micorazonescribiendo.blogspot.com.ar/2013/05/amores-anacronicos.htmlhttp://micorazonescribiendo.blogspot.com.ar/2013/05/amores-anacronicos.html por fas, comentenlo si lo leen ;)